El Gobierno promete más policías y máquinas nuevas para evitar el caos del Prat
El aeropuerto sufre colas de hasta tres horas en los controles de pasaportes
El País, , 17-05-2017El aeropuerto de Barcelona – El Prat vuelve a revivir este mes las largas colas de espera, el enojo de los turistas que se quedan en tierra y el colapso en los mostradores de reclamaciones. Cientos de pasajeros extracomunitarios han llegado a aguardar hasta tres horas para que un policía examine su pasaporte y les dé el visto bueno para ir hacia la puerta de embarque o salir del aeródromo. La razón ha sido la insuficiencia de policías para hacer frente a la intensificación de los controles fronterizos en el espacio Schengen, que ha llevado al aeropuerto al límite en los días punta. A las puertas del verano y tras las quejas del sector turístico, este miércoles el Gobierno anunció medidas para que El Prat recupere la normalidad.
El último incidente grave tuvo lugar la madrugada del lunes, cuando las colas ante los puestos policiales llegaron a ser de más de tres horas y afectaron incluso a los controles de seguridad. El miércoles la mañana arrancó tranquila, pero alrededor de las 11 regresaron las colas, informa Antón Rosa. “Llevamos casi una hora esperando. El servicio en Estados Unidos es más rápido”, se quejaba Shawn, que viajaba con un grupo de amigos desde Nueva York.
Lo mismo contaba Joanne, que volaba desde Carolina del Norte. “La espera ha sido excepcionalmente larga”, decía. Caterina, una turista de São Carlos (Brasil), también lamentaba haber aguardado ya más de 60 minutos antes en Madrid. “Venimos de un viaje larguísimo para que ahora nos hagan pasar por estas colas kilométricas”, lamentaba.
La situación ha inquietado al sector turístico, sobre todo a las puertas de otro verano que se prevé récord en llegada de viajeros y en el que se estrenarán las nuevas rutas intercontinentales de Norwegian y Level, cuyos pasajeros deberán pasar por el control de pasaportes. “Nos hemos encontrado con clientes que han perdido tanto vuelos de ida como de vuelta. Muchos vuelos alimentan los cruceros por el Mediterráneo que salen de Barcelona. Y algunos clientes no han llegado a tiempo y han tenido que coger un avión para incorporarse en la siguiente escala”, lamentó el presidente de la Asociación Catalana de Agencias de Viajes, Martí Sarrate. Las administraciones no pudieron precisar cuánta gente ha perdido vuelos, pero el consejero de Empresa de la Generalitat, Jordi Baiget, aseguró que las reclamaciones en su expositor del Prat han aumentado “de forma exponencial”.
La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) remitió el viernes una carta a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; al ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, y al consejero de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, para pedir una reunión urgente y “soluciones inmediatas” al colapso. “Es absolutamente grotesco. Hace tiempo que sabían que esas medidas debían ponerse en marcha”, resumió el presidente de CEHAT, Joan Molas.
La alarma se encendió en especial el lunes, cuando la Policía Nacional afirmó que las colas se repetirían a pesar de los 40 agentes de refuerzo que llegaron la semana pasada. El secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, explicó que el Ministerio del Interior y Aena comprarán 450 nuevos verificadores para el conjunto de los aeropuertos, de los cuales 40 se instalarán en El Prat. De estos, 20 llegarán la semana que viene. Además, anunció que se incorporarán entre 40 y 50 agentes más.
La irritación del sector con el Gobierno se debe a que el pasado 26 de abril las Administraciones catalanas y los empresarios ya alertaron de que El Prat no estaba preparado para los nuevos controles fronterizos. “El Ayuntamiento y la Cámara de Comercio avisaron al Ministerio de Fomento”, denunció el alcalde accidental de Barcelona, Jaume Collboni.
La Generalitat, los ayuntamientos de Barcelona y El Prat y la Cámara de Comercio se reunieron este miércoles para crear una comisión de seguimiento. Pese al plantón del delegado del Gobierno, Enric Millo, y la directora del aeropuerto, Sonia Corrochano, el Ejecutivo catalán rebajó el tono y pidió la “colaboración” del Estado. “La situación es grave y el nivel de improvisación es estridente y clamoroso”, denunció el consejero de Territorio, Josep Rull, quien aun así insistió: “Queremos que el Gobierno y Aena formen parte de la solución, no del problema”.
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