HOLANDA Tras 61 días
Holanda fracasa en su primer intento de formar una coalición de gobierno
El desacuerdo está en política migratoria. Los liberales y democristianos abogan por una política dura; los verdes tienen una política más generosa
El Mundo, , 16-05-2017Holanda vuelve al punto cero. La primera ronda de negociaciones, la que ofrecería un gobierno más sólido y sostenible para el país, ha fracasado después de 61 días de tira y afloja. El motivo ha sido el desacuerdo sobre la política migratoria, una cuestión que se veía venir en una mesa de diálogo en la que se habían sentado partidos de centroderecha junto a la Izquierda Verde, con la esperanza de limar sus grandes diferencias por una coalición nacional.
La inmigración es de nuevo la protagonista de la política holandesa, después de copar la campaña electoral para los comicios del pasado 15 de marzo. Los liberales del VVD, los progresistas de Llamada Democristiana (CDA), Demócratas 66 y los verdes de GroenLinks han impedido en las urnas la victoria del ultraderechista Geert Wilders. Pero no están dispuestos a todo para gobernar. Los liberales y democristianos abogaron por una política dura en la campaña electoral, mientras que los verdes apostaban por más generosidad con los refugiados.
“No voy a analizar quién rechazó qué. Me hubiese encantado formar un Gobierno pero lamentablemente no ha podido ser. Esta ronda termina aquí, y ahora veremos los siguientes pasos”, explicó el joven líder Jesse Klaver, que logró llevar a la cima a los verdes en Holanda.Prometió no saltarse los ideales de su partido durante las negociaciones y lo cumplió: la política migratoria de GroenLinks es clara y no habrá concesiones.
Los verdes, con 14 escaños en el Parlamento, eran la apuesta más grande e importante del primer ministro Mark Rutte, que busca liderar un Ejecutivo fuerte durante esta legislatura. Con ellos, habría alcanzado de sobra los 76 escaños que necesita, junto a CDA y D66, para obtener una mayoría del Parlamento, y el Senado, que le permita legislar con tranquilidad durante los próximos cuatro años. Sin embargo, como era previsible, estos grupos políticos tienen grandes diferencias y principios a los que no están dispuestos a renunciar.
Los líderes de los cuatro partidos mostraron su decepción con el colapso de las negociaciones, aunque públicamente no han hecho declaraciones que expliquen el fondo de la cuestión, más allá de que el motivo fue la inmigración. “Lo siento, pero este país necesita ser gobernado”, dijo Rutte tras abandonar la mesa de negociaciones. Explicó así que Países Bajos necesita buscar otras opciones de coalición porque el diálogo con los verdes había alcanzado un callejón sin salida. “La decisión de detener las conversaciones fue conjunta”, aseguró.
Quien sí parece estar contento con este fracaso es el líder del Partido de la Libertad (PVV), el ultraderechista Wilders, quien lo dejó claro en un mensaje de Twitter. “Muy buenas noticias. No habrá izquierda verde”, aplaudió el político antiinmigración y añadió que “el PVV, la segunda fuerza de los Países Bajos, está totalmente disponible” para formar una coalición. Volvió a tenderles la mano, pero nadie quiere hablar con él. Lo dejaron todos claro, incluso antes de celebrarse los comicios, con los pronósticos a favor de Wilders.
Se abre una nueva etapa en la que se vuelve al punto de partida. El Parlamento ha sido informado del fin de las negociaciones y la ‘scout’ Edith Schipper intentará averiguar las posibles opciones para que los líderes políticos vuelvan a sentarse a la mesa a negociar una coalición gubernamental. Unión Cristiana (5 escaños) es ahora la opción más viable y alcanzable para sustituir a los verdes en la posible formación de centroderecha (VVD-CDA-D66), aunque es una alternativa que permite una coalición un tanto débil para un país tan fragmentado.
Los políticos holandeses han pedido convocar un debate parlamentario antes de iniciar una segunda ronda de negociaciones, mientras los partidos, incluidos los verdes, buscan nuevas alternativas y opciones para alcanzar los 76 escaños de los 150 que tiene el Parlamento. Los laboristas de PvdA, que formaron parte de la coalición del anterior gobierno, podrían ser de nuevo una opción para Rutte, aunque tras el fracaso sufrido en los comicios están inmersos en un proceso de reflexión interna del partido. Su derrota en las elecciones se debió, según los analistas, precisamente a la unión de fuerzas que hicieron con los liberales del VVD. Un castigo en las urnas interpretado como un riesgo que los verdes no estaban dispuestos a asumir.
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