Investigan una red de prostitución a raíz de la fuga de una esclava sexual de un club de Vigo
La investigación comenzó a finales del 2016, una vez que la fugitiva obtuvo el estatus de testigo protegida; pasó retenida gran parte de su tiempo y tenía una noción vaga de dónde estaba
La Voz de Galicia, , 11-05-2017Las autoridades de Vigo investigan una red de trata de inmigrantes sudamericanas para forzarlas a la prostitución y que opera en toda España. El caso fue destapado a raíz de la fuga de una esclava sexual que estaba retenida en un piso de Vigo y que era obligada a trabajar como prostituta en un club de alterne de esta ciudad. Anteriormente, la mujer había sido trasladada por otros locales de España, entre ellos alguno de Castilla y León.La investigación comenzó a finales del 2016, una vez que la fugitiva obtuvo el estatus de testigo protegida. En sus declaraciones aportó pequeños detalles sobre los locales de ocio donde trabajaba e incluso viajó acompañada de agentes a reconocer uno de los clubes. Las pesquisas avanzan lentamente porque la mujer pasó retenida gran parte de su tiempo y tenía una noción vaga de dónde estaba.Los agentes confían en reunir suficientes pruebas para identificar y arrestar más adelante a la cúpula de la banda de proxenetas.Aunque la investigación se desarrolla con total mutismo para evitar filtraciones, todo apunta a que la víctima fue reclutada en Sudamérica con la promesa de un buen empleo en España. Para realizar el viaje tuvo que endeudarse y al llegar a este país con el visado de turista se dio cuenta del engaño, pero fue presionada para prostituirse con el fin de pagar la deuda del viaje.Lo único que ha trascendido es que la víctima recaló en Vigo a finales del año pasado tras un largo periplo por locales de toda España. Al menos, hay constancia de su paso por Galicia y Castilla y León, aparte de otras localidades repartidas por la Península.A finales del 2016, la víctima aprovechó un descuido para escapar del piso donde vivía recluida en Vigo y contactó con las autoridades para pedir protección y denunciar la explotación sexual a la que había sido sometida por los proxenetas. Su testimonio es una de las pruebas clave del caso, así como otras pesquisas que han realizado los investigadores. En uno de los viajes por carretera, la víctima reconoció, tras muchas dudas, uno de los locales donde había trabajado tiempo atrás y se lo comunicó a los agentes que la acompañaban.
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