La 'remontada' europea mira a Berlín

La UE llama a «no caer en la autocomplacencia» y aprovechar esta nueva &lsquoprimavera europea&rsquo para «reiventarse» y volver a ganarse a los ciudadanos

Diario Sur, ADOLFO LORENTE , 09-05-2017

bruselas. «Estamos realmente contentos y satisfechos porque la victoria de Macron también es una victoria de la Unión Europea. Pero debemos ser conscientes de que lo único que hemos hecho es evitar el abismo. Ahora nos queda lo más difícil: reinventarnos, volver a ganar a la gente, demostrar que Europa merece la pena». Hay conjura. Los diplomáticos y altos estamentos comunitarios han llamado a no bajar la guardia para no caer en las garras de la autocomplacencia. Así lo aseguraban ayer fuentes comunitarias consultadas, que ven el mandato de EmmanuelMacron una inyección de moral esencial para afrontar esta suerte de &lsquoPrimavera europea&rsquo tras el mazado que supuso el &lsquobrexit&rsquo.

La batalla del relato continúa. «Un nuevo comienzo para Europa. La Remontada», clamó en Twitter el portavoz de la Comisión, Margaritis Schinas. Hoy, por cierto, es el Día de Europa. Y sí, por fin hay algo que festejar en ese «valle de lágrimas» en el que se ha convertido Bruselas, como lo define el presidente de la institución, Jean – Claude Juncker, que el domingo por la noche no tuvo reparos en confesar «feliz» por lo ocurrido.

«Pese a la apuesta de Francia por Europa, la lucha contra la extrema derecha no ha terminado. Necesitamos seguir adelante con ella», arengó ayer Juncker. Lo hizo desde Alemania, país que ahora tiene la llave del futuro europeo. Las elecciones de septiembre serán el próximo &lsquomatch ball&rsquo del club.

Sin embargo, a diferencia de Holanda y, sobre todo, Francia, aquí se juega otro tipo de partido. No se trata de elegir entre Europa sí o Europa no porque esta batalla ya está ganada ya sea con la victoria de la conservadora Angela Merkel o con la del socialdemócrata Martin Schulz. De lo que se trata es de saber es cómo será la UE, sobre todo en su estructura económica.

Si la austeridad &lsquomerkeliana&rsquo sigue siendo la hoja de ruta, de poco o nada habrá servido la vital victoria de Macron. Así lo reconoce Sigmar Gabriel, el jefe de la diplomacia alemana: «Crea un deber a Alemania porque hace falta que Macron tenga éxito. Si fracasa, Le Pen será presidenta dentro de cinco años y Europa desaparecerá. El tiempo de la ortodoxia presupuestaria debe terminar definitivamente cuando se hacen reformas». El mensaje es contundente, sí, pero no hay que olvidar que Gabriel es ministro de Exteriores representando a los socialistas, el socio menor de un Ejecutivo liderado por la mano de hierro del ministro conservador Wolfgang Schauble.

Agenda social

De momento, Merkel se ha deshecho en elogios hacia Macron tendiendo su mano a París para volver a hacer del gran eje francoalemán una entente invencible. Veremos. Hay muchas dudas de cómo reaccionará Berlín cuando Francia ponga encima de la mesa las promesas de más integración económica (presupuesto y ministro de la Eurozona, estímulos fiscales…) que le han llevado al Elíseo. «En cualquier caso, Merkel es consciente de que dar un trato frío a Macron sólo ayudaría a Marine Le Pen», advertía ayer Charles Grant, director del influyente &lsquothink tank&rsquo Centre for European Reform.

La economía es clave. La mejorable gestión que la UE ha hecho de la gran recesión ha colocado al club al borde el abismo atenazado por una ola populista que se sirve del hastío de millones de personas que hay perdido su puesto de trabajo, que se sienten perdedores de la globalización y que la UE, ese supuesto paraguas protector, les ha abandonado.

Bruselas es muy consciente y durante los dos últimos años y medio ha lanzado iniciativas como el &lsquoplan Juncker&rsquo, que como ayer ensalzó el propio Juncker, ha permitido crear 200.000 puestos de trabajo al movilizar 183.000 millones. La última gran propuesta ha sido un permiso paternal retribuido de cuatro meses para todos loa padres y madres hasta que el niño tenga 12 años. El problema es que la Comisión tiene las manos atadas porque el que manda es el Consejo, las capitales. Sí, Berlín.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)