Un Plan de convivencia y diversidad

La agencia pública comarcal se marca acciones para luchar contra los prejuicios y los estereotipos partiendo del diagnóstico real de la comarca de Tolosaldea en materia de emigración

Diario Vasco, JUANMA GOÑI TOLOSA, 08-05-2017

Tolosaldea Garatzen ha trazado un plan a cuatro años para fomentar la convivencia en la diversidad, para garantizar la inclusión y socialización de todo ciudadano, colectivo y persona, sea cual sea su nacionalidad, procedencia y ascendencia. El plan, diseñado por Ikuspegi, el Observatorio Vasco de Inmigración y la citada agencia comarcal pública, marca veinte acciones concretas partiendo del diagnóstico actual de la situación de la diversidad en la comarca. Un diagnóstico que arroja datos realmente interesantes.

ALGUNOS DATOS
Evolución. En el año 1988 tan solo el 0,5% de la población de Tolosaldea tenía la nacionalidad extranjera, mientras que ahora la tasa se acerca al 6,5%.

Personas nacidas en el extranjero y residentes en Tolosaldea. El porcentaje es del 7,4%, un punto por debajo del de la CAV.

Impacto de la crisis y llegada de emigrantes. En Tolosa no se ha percibido. A partir de 2007 es cuando más crecimiento ha habido en cuanto a la llegada de las personas de origen extranjero.

Muchas diferencias. Hay múltiples y diferentes realidades según el tamaño y las características de los pueblos. Ejemplos. Si en Tolosa hay 1.450 personas nacidas en el extranjero, en Gaztelu solo tres. El 12,3% de la población de Lizar-tza ha nacido en el extranjero, mientras que en Elduaien esta cifra es del 0,8%.

Procedencia. En Tolosaldea, la población latinoamericana (37,5%) tiene mayor importancia que la magrebí (13,9%).

Carencias de índices de integración. Los magrebíes son mayoría entre los demandantes de empleo que se encuentran en situación de desempleo y entre quienes reciben la RGI.

Según refleja Ikuspegi en este estudio, los últimos veinte años han traído grandes cambios demográficos y sociales a consecuencia de los flujos migratorios. Dentro de esta dinámica, los pueblos de Tolosaldea no han sido una excepción, por lo que la llegada de personas de origen extranjero ha generado notables cambios. Empezaron a venir a finales del siglo pasado, pero su llegada no ha sido tan patente hasta la primera década del siglo actual. «Son flujos relacionados principalmente con el mercado laboral; vienen aquí con la intención de mejorar sus proyectos de vida, atraídos por los puestos de trabajo que los autóctonos rechazan o no llegan a ocupar», recuerdan desde el Observatorio Vasco de Inmigración.
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La inmigración en Tolosaldea es un fenómeno nuevo que ha evolucionado a lo largo de los últimos años. En 1998, tan sólo el 0,5% de la población tenía la nacionalidad extranjera, mientras que en el año 2015 esta tasa ascendía a 6,2%, y va subiendo. El diagnóstico concluye con la tesis de que en Tolosaldea no hay más personas de origen extranjero que en otros sitios, y que este ratio está por debajo del de la CAV.

Otra conclusión importante es que la crisis no se ha notado mucho en relación a la llegada de emigrantes. También hay múltiples y diferentes realidades según el tamaño y las características de los pueblos. El 12,3% de la población de Lizar- tza, por ejemplo, ha nacido en el extranjero, mientras que en Elduain esta cifra sólo es del 0,8%.

Si prestamos atención a la procedencia, la población más importante en Tolosaldea es la latinoamericana, con el 37,5% de las personas nacidas en el extranjero. Las personas nacidas en la Comunidad Europea representan el 23,8%, y las personas nacidas en Magreb, el 21%. Si comparamos estos datos con los de la CAV, podemos observar que en Tolosaldea la población latinoamericana tiene menor importancia- en la CAV es del 45,7%-, que la población magrebí (13,9%). Bien es cierto que después de la crisis, los latinoamericanos pierden peso, no así los magrebíes.

Teniendo una estrecha relación con el peso demográfico, la población extranjera no tiene mucho peso ni en la atención sanitaria ni en los centros de enseñanza. Según el informe de Ikuspegi, varios indicadores la sitúan en peor situación que la población autóctona. Así lo reflejan los datos en torno a los demandantes de empleo que se encuentran en desempleo, a la pobreza o a los beneficiarios de la Renta de Garantía de Ingreso. Atendiendo a las diferentes procedencias, existe, según indica Ikuspegi, un colectivo que destaca por mostrar las mayores carencias en los índices de integración: la población magrebí. Sus componentes son mayoría entre los demandantes de empleo que se encuentran en situación de desempleo y quienes más reciben la Renta de Garantía de Ingresos. «Ambos datos son indicadores en materia de integración o de la no integración .Y si a esto le añadimos que es el colectivo menos apreciado por la población autóctona, podemos deducir que necesita una atención especial», concluyen en Ikuspegi.

Medidas concretas del plan

Con estos datos en la mano, se ha diseñado un plan de convivencia (2017-2020), que persigue la tangibilidad, es decir, acciones concretas y realizables. Según indica Kristina Morales, técnica de emigración de Tolosaldea Garatzen, «se ha establecido una línea de trabajo dirigida a conseguir la igualdad de trato para la personas inmigrantes, que se centra en la lucha contra los prejuicios y estereotipos que alimentan la discriminación y la xenofobia». Se plantea reforzar este trabajo de manera integral, integrando diferentes ámbitos para hacer frente a los estereotipos y prejuicios negativos sobre los inmigrantes extranjeros. Las acciones recogen tanto la dimensión institucional, como la estructural y la interpersonal.

Algunas de las acciones planteadas son: revisar el reglamento y trámites de acceso a los servicios municipales para detectar posibles trabas; crear dispositivos municipales para detectar situaciones de discriminación; promover la coordinación entre las entidades públicas, técnicos municipales y los agentes de fuera de la comarca, para integrar la diversidad cultural en los diferentes ámbitos; seguir con el protocolo de acogida e integración de los recién llegados; formar a los diferentes agentes (colegios, medios de comunicación, gobiernos municipales, etc.); trabajar con los centros educativos para seguir fomentando el euskera entre el alumnado recién llegado; organizar un taller antirumores para el personal técnico; iniciar acciones para el fomento de la convivencia y la diversidad; adscribir personajes públicos que sean conocidos en Tolosaldea en campañas a favor de la convivencia; concienciar de la importancia de organizar una red antirumores: fomentar la convivencia y la participación entre la ciudadanía, impulsando iniciativas deportivas y culturales.

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