La gastronomía senegalesa salió triunfante de la calle San Pedro

Suzanne Badiane y Mapate Ndiaye cocinaron platos típicos de su país y los beneficios fueron para la ONG Katsikas Dentro del V Foro de los Patrimonios se llevó a cabo un showcooking

Diario Vasco, , 08-05-2017

enegal no es un país desconocido en Hondarribia. De hecho, la comunidad extranjera más numerosa en nuestra ciudad procede de este país, con 65 arrantzales y 130 personas en total.

Dos senegaleses más habían llegado esta semana de la mano del V Foro de los Patrimonios y cocinaron ayer recetas típicas de su país en la calle San Pedro. Los beneficios del showcooking o demostración gastronómica fueron para la ONG Hondarribia-Katsikas, cuyos voluntarios se encargaron de servir los pinchos, mientras de fondo sonaba la música africana.

La jornada, que condujo y amenizó la periodista y librera Ylenia Benito, empezó con Mikel Muñoz, del bar Gran Sol, quien cocinó y explicó cómo se hace su pincho ‘Hondarribia’. Más tarde haría lo propio Gorka Souto, del Sardara, con el pincho ganador del Campeonato de Euskal Herria. Entre medio, el protagonismo fue para Suzanne Badiane y Mapate Ndiaye, los cocineros senegaleses que han participado en el intercambio cultural promovido por el V Foro de los Patrimonios entre Hondarribia y Dakar.
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Mezclando productos locales y de su tierra, prepararon ‘Brochetas Suzanne con pollo Lumagorri’, ‘Buñuelos de pescado’, ‘Salteado de arroz con verduras’ y ‘Tabulé de piña y verduras’. Cada plato costaba dos euros, o seis los cuatro, y muchos aprovecharon la oportunidad para conocer de primer mano la cocina senegalesa. No se arrepintieron y más de uno repitió.

Suzanne Badiane reconoció que «está siendo una semana muy intensa, llena de emociones y sorpresas. No nos esperábamos una acogida así y estamos realmente muy agradecidos».

En los diversos encuentros gastronómicos en los que han participado con cocineros locales, «hemos aprendido que en la cocina de Hondarribia se utiliza mucho el pescado, mucho más de lo que pensaba. Y que apenas ponen picante. Una vez estuve en Motril de vacaciones y pensaba que la cocina de aquí sería parecida, pero no tiene nada que ver».

Badiane añadió que «este intercambio ha sido muy positivo, espero que en un futuro próximo cocineros de Hondarribia puedan venir a Dakar. Cuanto más se comparte, mejor. Al final, si yo conozco tu cultura, no te tendré miedo. Y viceversa. Y es el camino para vivir en un mundo en paz».

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