Desde la Avenida de Tolosa

‘El rey Lear’

Diario de noticias de Gipuzkoa, Por Adolfo Roldán, 24-04-2017

El rey Lear ( 1606) es una de las tragedias más inquietantes de Shakespeare cuya tesis principal es la ingratitud filial de Gonerilda y Regania, hijas del legendario monarca de Bretaña, que desposeen a su padre y le obligan a huir. En 2011, cuando Marine Le Pen arrebató a su padre, Jean – Marie, la dirección de su partido, el Frente Nacional, algunos medios recordaron el argumento shakesperiano. Mucho más, cuando en 2005, en medio de una brutal bronca familiar, Marine expulsó a su progenitor y él respondió desheredándola públicamente. Nadie daba nada por el futuro del Frente Nacional, ni por el porvenir político de Marion Anne Perrene Le Pen, conocida desde siempre por Marine. Y sin embargo, ayer por la noche se jugaba con muchas posibilidades de éxito, su pase a la segunda vuelta de las presidenciales francesas y, por tanto, de estar más cerca que nunca del Elíseo. Tomó de su padre un partido residual, de extrema derecha, que negaba el Holocausto, y se conformaba con el voto chauvinista, racista, antimarxista, y anti Unión Europea, haciéndole crecer electoralmente aprovechando las protestas de la población por el desempleo, las restricciones económicas impuestas por Bruselas, y la llegada masiva de la inmigración. En realidad, Marine no ha variado los postulados fundacionales del Frente Nacional, pero ha suavizado las formas. Reclama una Francia para los franceses. Ha prometido convocar un referéndum para modificar la Constitución y así poder dar “prioridad nacional” a los franceses por encima de los extranjeros a nivel laboral, prestaciones sociales y de vivienda. Posteriormente, llamará a otra consulta para dejar la Unión Europea. Y por último ha prometido mano dura contra la inmigración. Es un mensaje xenófobo que se apoya en una situación de crisis y de inseguridad, alejado de la tradicional hospitalidad gala, y del lema oficial de la República: “Libertad, igualdad y fraternidad”. La alternativa de Marine Le Pen conlleva un riesgo que no se puede desdeñar para el futuro de Francia y, posiblemente, de la UE.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)