Vuelven las pateras de la muerte

Las cifras de migrantes en embarcaciones clandestinas con destino a Andalucía y las de fallecidos se duplican respecto a años anteriores

Diario Sur, MARÍA DOLORES TORTOSA , 13-04-2017

Una mujer y una niña de diez años, madre e hija, y un hombre fallecieron este martes en el Mar de Alborán tras el naufragio de una embarcación de las denominadas patera, por llevar a bordo migrantes sin papales con destino a Europa. El cadáver del varón fue rescatado ayer por la mañana por los buzos del patrullero Infanta Cristina de la Armada y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil a media milla náutica de la isla de Alborán. En este mismo lugar, soldados españoles del destacamento naval se afanaron en el rescate de otros 30 compañeros de travesía, entre ellos una mujer embarazada. Por la niña no pudieron hacer nada. Murió ahogada al quedar atrapada por un cabo al volcar la embarcación. La madre falleció cuando era trasladada en un helicóptero de Salvamento Marítimo al puerto de Almería con parada cardiorrespiratoria.

Todos ellos, de origen subsahariano, habían salido el lunes sobre las 15.50 horas de Charrana, una de las playas de moda de Marruecos en las cercanías de Nador. Intentaban atravesar el mar de Alborán para llegar a las costas andaluzas entre Motril y Almería.

El relato de los hechos es conocido desde los años noventa del pasado siglo, cuando comenzaron a cruzar desde el país vecino de Marruecos pateras con habitantes de este país o de otros del África acuciados por la pobreza o las guerras y con la esperanza de una vida mejor en España u otros países de Europa. Se subían a embarcaciones precarias y muchos perdieron la vida en travesías cortas. Solo hay 14 kilómetros entre las costas de Tánger y Tarifa.

La puesta en funcionamiento del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) con estaciones en todo el litoral andaluz hizo no solo disminuir el tráfico ilegal de las pateras, sino que también la Guardia Civil pudiera socorrer a las que se atrevían a cruzar el Estrecho. Con ello descendió el número de personas ahogadas en el intento. Ayudó también el que los viajeros llevasen en su mayoría móviles con los que avisar en caso de necesidad.

Un acuerdo con Marruecos y la eficacia del SIVE, sobre todo en la costa gaditana, dificultó a las mafias el negocio de travesías clandestinas, ya que muchas eran abortadas antes de llegar a aguas españolas. El número de pateras y de inmigrantes descendió en los años duros de la crisis, de 2.500 a 3.000 personas fueron interceptadas cada año desde 2012 a 2015 en el litoral andaluz.

Hace un año el flujo se duplicó y no ha dejado de crecer desde entonces por razones diversas según cada fuente. Para el Gobierno, porque las mafias idean nuevos itinerarios para burlar al SIVE y para asociaciones como la de Derechos Humanos, por que España ha endurecido los requisitos inmigratorios tras las primaveras árabes y la crisis de Siria.

A lo largo de 2016 fueron rescatadas algo más de seis mil personas, el triple que en 2013 (2.133) y el doble que en 2015 (3.399), según datos de la Delegación del Gobierno de Andalucía. Lo curioso es que el incremento del número de pateras era proporcionalmente menor. Llegaban menos pateras, pero más inmigrantes. Según el Gobierno, las mafias habían modificado su estrategia y en lugar de fletar embarcaciones pequeñas con pocos pasajeros para cruzar el Estrecho por Cádiz, pusieron a navegar barcas con motor y una capacidad mayor de 20 a 35 personas. Con ello potenciaron una ruta por el Mar de Alborán desde Marruecos con destino a Málaga, Motril y Almería ya utilizada otras veces cuando la vigilancia en el Estrecho era más férrea. El objetivo era evitar al SIVE en aguas no españolas dando un rodeo. Una vez en aguas europeas, avistar a la Guardia Civil del Mar es el mejor salvavidas. Incluso llaman con sus móviles para que les encuentren.

Este 2017 el flujo sigue creciendo. En lo que va de año ya han sido rescatados o interceptados 2.155 inmigrantes en 89 pateras, según datos recopilados por la Delegación del Gobierno en Andalucía. Respecto a los mismos meses de 2016 ha habido un incremento del 188% en número de personas y más del 97% en número de pateras.

Quince ahogados este año

Con la llegada de más inmigrantes en pateras vuelve también la tragedia. Todos los años ha habido alguna que lamentar, pero las cifras de lo que va de este 2017 respecto al pasado año ya son alarmantes. Según Pro – Derechos Humanos, el número de muertes se ha incrementado un 125%.

Entre enero y febrero Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento, ha contabilizado ocho fallecidos en las costas andaluzas frente a solo uno en los mismos meses de 2016 y 21 desaparecidos frente a también uno. En la estadística se incluye a Samuel, el niño que apareció muerto en la playa de Barbate a finales de enero y después se encontró a su madre también fallecida. A este número hay que añadirle los al menos cuatro cadáveres de marzo y los tres de esta semana en el mar de Alborán. Al menos 15 migrantes han perecido ahogados, casi la mitad de los 36 de todo 2016 cruzando el Estrecho de Gibraltar, aunque Pro – Derechos Humanos de Andalucía agrega otros 262 que da por desaparecidos en sus aguas.

Pese a que llegan más inmigrantes a la costa oriental, son más los fallecidos en la occidental debido a que en esta se arriesgan con pateras muy precarias, casi de juguete, como en la que viajaban los seis migrantes hallados muertos a principios de enero cerca de Algeciras.

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