en el centro Carlos Santamaría de Donostia

“Para que sepamos que nosotros también hemos sido exiliados”

Una exposición retrata el éxodo de niños vascos a Reino Unido y los refugiados del presente

Deia, Paola Fernández, 11-04-2017

Donostia – Hace ochenta años unos 4.000 niños tuvieron que huir a Reino Unido tras el bombardeo de Gernika. Hoy la historia se repite en otros puntos del globo. Aunque la guerra de Siria centra toda la atención por su crudeza y por la mala acogida que están recibiendo estos refugiados en Europa, no es el único conflicto que está generando desplazados. La UPV/EHU ha recogido estos dos momentos en la exposición The most important thing. Retratos de una huida. Atzoko eta gaurko errefuxiatuak que “nos acerca no solo a conocer nuestro pasado, sino también nuestro presente”, relataba ayer el director de Proyección Universitaria del Campus de Gipuzkoa, Antonio Casado, durante la presentación de la muestra.

La institución académica ha realizado esta exposición con la colaboración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y el Aquarium de Donostia, quienes han prestado una pieza fundamental: la reproducción del barco La Habana de la marina mercante, el cual realizó dos viajes a Francia con niños refugiados desde Bilbao, tras el bombardeo de Gernika y que llevó a 3.861 niños a Reino Unido. En un principio preveían quedarse tres meses, pero en el mejor de los casos se quedaron tres años, aunque algunos no volvieron nunca.

Esta primera parte de la exposición, en la que se cuenta la historia escondida de los niños de la guerra que fueron arrebatados de su familia, “nos muestra que esas situaciones siguen aquí y que todavía hay niños de la guerra”. El presidente de la Fundación Oceanográfica de Gipuzkoa, José Ignacio Espel, recordó cómo muchos de aquellos niños que se fueron a Reino Unido “guardan buenos recuerdos de las familias que les acogieron, lo que contrasta lo que lo que está pasando con los refugiados actuales en Europa”. Espel se mostró confiado en que esta muestra “nos abra la conciencia para que sepamos que nosotros también hemos sido exiliados”.

Es un derecho Desde el Grupo de Estudios Históricos Garaian señalaron que esta muestra recoge dos de las tres líneas en las que trabajan, por un lado la historia de Euskal Herria, y por otra, los Derechos del niño. En este sentido, se basan en la Declaración de Ginebra de 1924 y en la Declaración de los Derechos del niño de 1989. Ambas elaboradas por la ONU, recuerdan a los países miembro la atención que deben ofrecer a los niños refugiados.

Así, la segunda parte de la exposición se centra en los conflictos sucedidos en los últimos años en Siria, Sudán del Sur, República Centroafricana y Mali, que han dado lugar a graves crisis humanitarias. Como consecuencia de la persecución, la violencia o las violaciones de los derechos humanos, en estos cuatro países más de doce millones de personas se han visto forzadas a huir de sus hogares, trasladándose un tercio de ellas a otros países.

Esta parte de la exposición, organizada por el Acnur, constituye una mirada sobre la vida de estas personas. Partiendo de los retratos del fotoperiodista Brian Sokol, se acerca a las vidas de personas de estos países que se han visto forzadas a huir de sus hogares, prácticamente con lo puesto. Estos testimonios invitan al visitante a reflexionar sobre qué haría en esa circunstancia.

Otro fotoperiodista, Robert Capa, fue quien relató la situación que vivía la población civil durante la guerra en España y la incertidumbre al no saber cuándo iban a ser bombardeados. El subdirector del Museo de la Educación de la UPV/EHU y miembro del equipo del el Grupo de Estudios Históricos y Comparados en Educación Garaian, Luis Mari Naya, destacó que “una situación muy similar es la que se vive hoy en día en Siria. La diferencia es que antes se atacaba con bombas y hoy con gas sarín”.

Esta exposición permanecerá en el centro Carlos Santamaría de Donostia durante hasta final de mes. Y el día 27 se anuncia una charla en la que participará la hija de una de las enfermeras que viajó en ese barco a Reino Unido.

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