Simpatizante del IS y fichado
El autor del atentado de Estocolmo que mató a cuatro personas había compartido vídeos del grupo yihadista en las redes sociales y era conocido por los servicios de seguridad suecos
El Mundo, , 09-04-2017El autor del ataque del viernes en el centro de Estocolmo, que causó cuatro muertos y otros 15 heridos, era conocido por las fuerzas de seguridad, que le habían investigado en 2015, y había expresado en las redes sociales su simpatía por el grupo yihadista Estado Islámico. El hombre fue detenido en la madrugada del sábado, según confirmó la policía ayer, y acusado formalmente como sospechoso de «delitos de terrorismo por asesinato».
Identificado como un hombre natural de Uzbekistán, de 39 años, éste huyó de la calle Drottninggatan a través del Arlanda Express, después de sembrar el pánico y la muerte con un camión recién robado que acabó con la cabina en llamas y empotrado en los grandes almacenes Ahléns. Con el tren rápido que comunica la capital sueca con su mayor aeropuerto, llegó hasta una tienda en el suburbio de Märsta. Allí, por las heridas y su modo de actuar «extraño», la policía fue alertada y se procedió a su arresto.
Horas antes, las fuerzas del orden ya habían registrado la casa del suburbio de Hjulsta donde el sospechoso estaba registrado. Allí vive una compatriota con sus hijos, si bien ésta sólo le prestó hace unos años su dirección para que el terrorista se domiciliara en ella, como declaró al diario DN. «Somos uzbekos y nos ayudamos los unos a los otros. Hace unos años alguien me pidió si un amigo suyo podía registrarse en mi casa y yo acepté», explicó la mujer al periódico.
«No entiendo cómo alguien querría matar a gente inocente, es terrible. Que esta persona pueda estar detrás es totalmente incomprensible. Nunca vi una señal de que pudiera ser extremista o le importara la religión. Al contrario, salía de fiesta y bebía alcohol como muchos uzbekos en Suecia», añadió la mujer que, junto con su hijo de 17 años, fue interrogada por la policía.
Sin embargo, informa Aftonbladet, el detenido sí mostró su simpatía por el Estado Islámico compartiendo vídeos en su perfil de Facebook. Punto que no ha querido ser confirmado por la policía, que sí reveló que era conocido por la Säpo, los servicios de seguridad suecos, así como por la Inteligencia germana. Aunque no tenía relación con Alemania, según Sveriges Radio, ésta habría confirmado ayer su identidad. En rueda de prensa, el responsable de la Säpo, Anders Thornberg, explicó ayer que la agencia tenía constancia del detenido. En 2015, apareció involucrado como un «personaje marginal», sin conexiones con el extremismo islámico, en un caso de corrupción de la mafia uzbeka, cuyas actividades económicas ilegales financian el terrorismo islámico, según informan medios locales.
La policía descartó informar sobre si el detenido habría confesado haber cometido el atentado. «Realmente no sabemos cuáles eran sus intenciones, a cuánta gente quería matar. Pero obviamente tenía malas intenciones», afirmó el jefe de la policía, Dan Eliasson. El abogado defensor que le ha sido asignado, Johan Eriksson, también declinó hacer declaraciones, y se limitó a explicar, según recoge Aftonbladet: «No estoy defendiendo el crimen. Estoy defendiendo a la persona que es actualmente sospechosa de haberlo cometido».
Desde las 17 horas de ayer, tras un forcejeo, la policía custodia a tres personas que fueron detenidas en un coche relacionado con el sospechoso del atentado. La detención tuvo lugar a pocos metros del lugar del ataque.
Las fuerzas de seguridad también indicaron ayer que se encontró en el camión un «un objeto tecnológico que no debería estar ahí» y que los medios han identificado como una bomba casera, que está siendo investigada por el equipo forense. Como indica la cadena SVT, el primer ministro sueco, Stefan Löfven, estuvo a 300 metros de ella. El mandatario socialdemócrata visitó ayer el lugar del atentado y reafirmó que Suecia no se doblegará ante el terrorismo y seguirá siendo un país «abierto y seguro».
También la princesa Victoria, como representante de la Corona dado que los monarcas suecos estaban regresando de Brasil, se acercó al lugar visiblemente afectada. «La sociedad ha demostrado un enorme poder y que estamos resistiendo, que queremos resistir. Que estamos unidos. La sociedad sueca está construida sobre una tremenda confianza y comunidad. Vamos a salir de esto más fuertes de alguna manera», dijo a Aftonbladet. Su padre, el rey Carlos Gustavo se dirigió al país por la tarde para mostrar su solidaridad con las víctimas, cuya identidad no se ha hecho pública.
No obstante, el diario Expressen habló ayer con una de ellas: Papusa Cirau, una mendiga de 83 años originaria de Rumanía, que pide limosna en la calle donde se produjo el mortal atropello. «La gente a mi alrededor sólo gritaba. Me pareció que había una guerra. Traté de levantarme y correr, pero tenía una gran piedra sobre la pierna», relató, en referencia a uno de los grandes leones que impiden la entrada al tráfico, explicó desde su cama en el hospital St. Görans. «Había un idiota que conducía un camión por Drottninggatan. Condujo pasados esos horribles leones de cemento, pero no pudo alcanzarme. Y ya tengo más de 80 años», añadió esta mujer judía que de niña tuvo que abandonar Rumanía tras ser perseguida por los nazis primero y por las fuerzas soviéticas después.
Ayer, seis personas fueron dadas de alta del hospital y nueve permanecen ingresadas, dos de las cuales están en cuidados intensivos. Por otra parte, una niña de 11 años de edad está desaparecida desde el atentado, según denunció su familia. La policía que visitó su hogar en busca de ADN no ha querido pronunciarse al respecto, informa Expressen.
Hoy está prevista una concentración en solidaridad con las víctimas y como muestra de unidad en la céntrica plaza Sergels Torg, a pocos pasos del lugar del atentando. Pero lo cierto es que, superado el pánico y el caos inicial, Estocolmo no ha dejado de dar muestras de apoyo y agradecimiento, muy especialmente a las fuerzas del orden.
(Puede haber caducado)