Luis Mateo Díez se ve "incapaz" de escribir una novela sobre paro o inmigración
Canarias 7, , 29-03-2017El escritor Luis Mateo Díez, premio Nacional de Literatura y de la Crítica, cree que la novela de ficción puede permanecer ajena a la actualidad aunque no al sentido de lo que ocurre y asegura que se ve “incapaz” de escribir un libro sobre el paro o la inmigración.
“Vicisitudes”, editada por Alfaguara, es la nueva novela de Luis Mateo Díez (Villablino, León, 1942), donde vuelve a sumergirse en el mundo literario que ha creado desde hace muchos años, ficciones en una tierra imaginaria como son las ciudades de la provincia de Celama, donde transitan personajes llenos de fragilidad.
Personajes que muestran al autor su “poderoso mundo interior secreto”: “Yo soy el único que puede entrar un poco en esos mundos. Soy muy mirón”, asegura el escritor en una entrevista con Efe.
Desde que llegó a la escritura, asegura Mateo Díez, mantiene la convicción de que los medios de comunicación “se han apoderado de una forma radical de la actualidad, algo terriblemente mudable, donde el futuro sobreviene continuamente”.
Y aunque la novela decimonónica daba claves de actualidad e información, él dice que es “de la idea de que la ficción puede vivir ajena a los sucesos de la actualidad, aunque no al sentido de los sucesos”.
Más de 300 personajes componen esta novela escrita en 85 capítulos que podrían haber sido 85 novelas, explica el escritor leonés que sitúa a sus protagonistas en unos 15 lugares imaginarios, esas “ciudades de sombra” que ha creado a lo largo de su carrera.
Frente a los que puedan argumentar que se trata de un libro de relatos cortos, Luis Mateo Díez asegura que “Vicisitudes” es una novela por la razón personal de que la ha creado como escribe las novelas, y no como hace con los cuentos, género que admira mucho aunque dice que está muy alejado de él.
Todos los personajes de la novela viven en ese mundo imaginario “y se podría pensar que están bajo la sensación de que un día puede ser una vida”: “Son personajes comunes en circunstancias cruciales donde sucede una vicisitud, de tal forma que puede pasar que todo esté ocurriendo a la vez”.
“No es que justifique la identidad del libro como una novela pero el tono común y la tensión narrativa en la que está escrita” la describen así.
Aunque sus libros tienen cierta trama, él no es escritor de “argumentos alambicados”, asegura Luis Mateo Díez, que ha agrupado los 85 capítulos en tres apartados.
El primero de ellos es “El círculo de las ensoñaciones”, donde se encuentran los de aquellos personajes a los que se les va “un poco la olla” y se sitúan en una “vigilia vigiladora”, mientras que el segundo es “Estación de supervivientes” en el que agrupa a aquellos personajes que se encuentran a la espera.
“Las vidas ajenas”, el tercer apartado de la novela, “tiene la dimensión metafórica de advertir al lector de que ha podido mirar en esas vidas pero que son de otros. Ofrezco al lector la posibilidad de apropiarse de ellas por un tiempo”, explica.
Son seres humanos de “todo tipo” definidos por su fragilidad, ya que tienen asumido “que los cambios verdaderamente cruciales en sus vidas pueden ocurrir en cosas que parecen leves como dar la vuelta a una esquina, cumplir 50 años o salir de casa” en un tono literario que Luis Mateo Díez califica de “melancólico”.
Se trata de “una gran comedia humana” de seres con nombres irrepetibles, que viven la rutina como un “bien enorme” y se afianzan en ella, al igual que hace su creador, que asegura que siempre ha luchado por la rutina.
Miembro de la Real Academia Española, Luis Mateo Díez tiene además los premios Castilla y León de las Letras, Literatura de la Comunidad de Madrid, Miguel Delibes, de Literatura Observatorio D’Achtall y Rivas Cherif por la adaptación teatral de su trilogía “El reino de Celama”.
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