Merkel llama a seguir trabajando tras el rotundo triunfo en el Sarre
La victoria del partido de la canciller alemana en las regionales da aire a su candidatura para la reelección y frena el avance de su rival Schulz
Diario Sur, , 28-03-2017El abultado triunfo de su correligionaria cristianodemócrata (CDU) en el Sarre, Annegret Kramp – Karrenbauer, ha sido un inesperado regalo para la canciller federal, Angela Merkel. «Magnífica» y «alentadora» fueron los calificativos utilizados por la jefa del Gobierno alemán a la hora de celebrar ayer en Berlín la victoria de su formación en los comicios en el pequeño Estado federado fronterizo con Francia.
El superaño electoral, con tres comicios regionales en primavera y las legislativas nacionales en otoño, no podía haber comenzado mejor para la líder conservadora, que aspira a ser reelegida para una cuarta legislatura consecutiva. Sin embargo advirtió de que no es momento de dormirse en los laureles y de que los cristianodemócratas «tienen aún mucho trabajo por hacer» los próximos seis meses antes de las elecciones al Bundestag, el parlamento federal, el 24 de septiembre. Y tampoco quiso comprometerse a la hora de definir posibles coaliciones de gobierno: «me niego, ahora en marzo, a definir que será posible en septiembre. Es algo que se encuentra en manos de las electoras y electores».
La CDU consiguió este domingo aguar todas las previsiones demoscópicas y afrontar eficazmente el ‘efecto Schulz’. Pese a que los sondeos previos a las elecciones del Sarre de media docena de institutos demoscópicos anunciaron unánimemente un resultado ajustado para la CDU y los socialdemócratas (SPD), los conservadores incrementaron su porcentaje de voto en cinco puntos hasta un 40,7%, mientras que el SPD se estancó e incluso perdió un punto para lograr un decepcionante 29,6% de sufragios.
Un resultado muy lejos del anunciado empate e incluso de un cambio en el liderazgo regional como esperaba Martin Schulz, el nuevo presidente de la socialdemocracia alemana y rival de Merkel en las legislativas de otoño, convertido por su formación y los medios en el mesías de la izquierda alemana y europea. Falló el ‘efecto Schulz’, no hubo milagro de San Martin y ‘Mister 100%’ fracasó a la hora de conseguir que su partido arrancara en el año electoral con una esperanzadora victoria.
Politólogos y analistas electorales coinciden en señalar que el triunfo de la CDU en el Sarre es mérito sobre todo de la jefa del Gobierno local, Annegret Kramp – Karrenbauer o AKK, como la llaman los lugareños. Goza de gran popularidad y durante toda la campaña insistió en apostar por una reedición de la gran coalición gobernante. Íntima de Merkel, de la que dicen que es su versión en joven, advirtió del peligro de una alianza de izquierdas por la que apostaban su rival socialdemócrata Anke Rehlinger y el propio Schulz.
La amenaza de que el SPD formara coalición con La Izquierda y Los Verdes movilizó al electorado, que aumentó su participación en diez puntos frente a los comicios de hace cinco años hasta casi un 70%. La CDU logró levantar del sofá a los que reniegan de ir a votar y desplumó a los partidos pequeños. Tanto los liberales (FDP) como Los Verdes y Los Piratas se quedaron sin escaños. La Izquierda solo obtuvo un 12,9% de votos y los populistas de la Alternativa para Alemania, acostumbrados desde su fundación hace cuatro años a cosechar masivamente el voto protesta, ultraderechista, antieuropeo y xenófobo, solo consiguieron un modesto 6,2%. «La CDU puede ganar elecciones si moviliza», sentenció AKK.
Una carrera de fondo
Así las cosas y ante la falta de alternativas, Anke Rehlinger reconoció ayer que la única opción del SPD es volver a negociar como socio menor una nueva gran coalición en el Sarre. Martin Schulz, sin embargo, no pierde la esperanza. Falta medio año para las generales y «se trata de una carrera de fondo, no de un sprint», dijo el nuevo presidente socialdemócrata.
Martin Schulz se mostró convencido de que su partido conseguirá seguir liderando el Gobierno de los Estados federados de Schleswig – Holstein y Renania del Norte – Westfalia, donde se celebran comicios regionales el 7 y 14 de mayo, respectivamente.
Además rechazó tajantemente que lo sucedido en el Sarre pueda ser orientativo de lo que pueda pasar en Berlín. «No solo sería un error, sino también negligente», afirmó Schulz, quien insistió en que «nuestra meta sigue siendo un cambio de gobierno en la República Federal», a la vez que mantuvo abierta la posibilidad de una alianza de izquierdas, pese a que esta opción había sido claramente rechazada el domingo a nivel regional. Cualquier alternativa es mejor para Schulz que repetir la gran coalición en Berlín y convertirse en el segundón de Merkel.
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