Mesa de Redacción

Pititos y pototas

Diario de noticias de Gipuzkoa, Por Mikel Mujika, 07-03-2017

el domingo tuvimos una comida de amigos de la cuadrilla, que ya no nos vemos ni en pintura. Fuimos exactamente los que hace tres semanas nos comprometimos a subir al monte Adarra o, al menos, a coger las bicis y avanzar por el bidegorri del antiguo tren de Plazaola, en Leitzaran. Eso sí, con niños, niñas y toda la pesca. Hasta las mujeres vinieron, que ninguna se había apuntado al Lilaton. Gruñimos bastante (los hombres) y al final ni siquiera fuimos al monte ni pedaleamos, porque Euskalmet había dicho que agua y tampoco le concedimos el beneficio de la duda. Pero nos lo pasamos bien. No se crean que hablamos del tiempo, ni otras cuestiones sin sustancia. Fuimos políticamente incorrectos. ¡Joder!, me llamó la atención el respeto que nos tenemos aún. Por mucho menos, se lo aseguro, Donald Trump y Pablo Iglesias se habrían liado a puños en mitad de un plató. Pero no hubo tortas, más bien argumentos y alguna broma, para rebajar la tensión, pese a que íbamos provocándonos de charco en charco, pisando RGI, inmigración, pititos y pototas. Y piensas: “¡Ostras, con estos me he tomado hasta el agua de los floreros hace 20 tacos! ¿Teníamos ideología entonces? ¿De qué hablábamos?”. ¡Ojo! Se puede ser más borregos, pero para eso hay que dejar a las mujeres en casa.

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