«Somos muy felices en San Sebastián, gracias por recibirnos»

Una marcha exige a los problemas de la UE una acogida real y humana

Diario Vasco, A. S. JIMÉNEZ | SAN SEBASTIÁN, 27-02-2017

En la marcha que reivindicó ayer en Donostia los derechos de los refugiados no faltaron los protagonistas reales de una crisis que el año pasado se cobró la vida de más de 5.000 personas que intentaban llegar por mar a Europa, y la de otras 200 en lo que va de año, sin contar con quienes desaparecen bajo el mar sin dejar rastro de su existencia.

Los encargados de portar la pancarta que encabezaba la manifestación por las calles de la capital guipuzcoana fueron refugiados de diferentes nacionalidades residentes en el territorio. Tras la lectura del comunicado, dos de ellos decidieron tomar la palabra, para poder agradecer la hospitalidad de los guipuzcoanos. «Gracias por venir, por estar aquí hoy apoyándonos. Y gracias también por acogernos, por recibirnos con los brazos abiertos», señalaron.

Dos centenares de personas marchan por los refugiados en Donosita

Uno de ellos es Atta, un joven afgano de 20 años que llegó a San Sebastián con su primo Javed, de la misma edad. Huyeron de su país hace unos meses, «porque la situación allí es muy mala. Hay muchos problemas con los talibanes, el Daesh…». Ambos salieron de Afganistán y recorrieron un largo camino, que durante dos meses les llevó por lugares como Líbano, Turquía, Serbia o Bulgaria. «Hicimos todo de manera ilegal, a pie en algunos tramos y en coche en otros», confiesa el joven. Hace cuatro meses que residen en Donostia, donde toman clases de español y esperan poder labrarse un futuro.

Okomo oculta su nombre real por seguridad. Esta guineana de 32 años llegó a Donostia con sus tres hijos hace tres meses. «Mi marido murió y me obligaron a casarme con un familiar, y no podía soportarlo», confiesa. Ahora asegura estar «feliz y más tranquila viviendo aquí».

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