Tensa protesta en París

Miles de personas se manifiestan en contra de la violencia policial, entre grandes medidas de seguridad que no evitan los disturbios

El Mundo, E. G. PARÍS CORRESPONSAL, 19-02-2017

Pocas veces se desplegó tanta
policía para controlar tan poca
protesta. Solo unos cuantos miles
de personas se concentraron
en la plaza de la República de
París para expresar su rechazo a
la violencia policial, y pese a las
cautelas y las exhaustivas medidas
de seguridad, hubo pedradas,
gases lacrimógenos y varios
heridos leves. La manifestación
en sí fue pacífica. Unas decenas
de muchachos agresivos, los llamados
casseurs, bastaron para
que el ambiente se crispara y se
registraran disturbios.
Marie-Louise, maestra de mediana
edad, llegó a la plaza de la
República con la esperanza de
que la jornada fuera «tranquila»:
«Yo no estoy en contra de la policía,
he venido porque pertenezco
a la Liga Francesa de los Derechos
del Hombre, una de las organizaciones
convocantes, y porque
creo que hay que impedir que vistan
uniforme personas como las
que hicieron eso terrible a Théo».
La sodomización sufrida por el joven
Théodore Luhaka con una
porra policial, el 2 de febrero, fue
el tema central de la protesta.
Para acceder al lugar de la
concentración, Marie-Louise tuvo
que pasar, como el resto de
los participantes, un control policial
y un registro. La estación de
Metro estaba cerrada al tráfico.
Se prohibió llevar bebidas alcohólicas
y envases de vidrio. Los
bancos y varios comercios habían
protegido sus cristaleras
con paneles de madera. Docenas
de camiones de las Compañías
Republicanas de Seguridad
(CRS), las fuerzas antidisturbios,
cercaban la plaza, y un helicóptero
vigilaba desde el cielo. Resultaba
obvio que la policía esperaba
incidentes y quería extremar
las precauciones.
La presencia de Jean-Luc Mélenchon,
candidato presidencial
de La Francia Insumisa, confirió
cierto empaque a un acto numéricamente
escaso. A partir de las
tres de la tarde se corearon lemas
como «Ni olvidamos ni perdonamos
», «Impunidad e injusticia,
desarmemos a la policía»,
«Todos somos bamboulas» (en
referencia al término racista que
algunos policías utilizan para hablar
de los jóvenes negros de barriada),
«Justicia para Théo» y
«Acabemos con la violencia del
Estado».
Al cabo de una hora, algunos
chavales encapuchados y con el
rostro cubierto empezaron a
arrancar adoquines y a lanzarlos
contra los miembros de las CRS.
La policía respondió con gases
lacrimógenos. La mayoría de la
gente trató de salir de la plaza,
dando por acabado el asunto, pero
el cordón policial lo impedía.
Se vivieron algunas escenas de
pánico, aunque la violencia se limitó
a puntos concretos: a poca
distancia de los choques había
turistas y ancianos de paseo.
Pese a que la plaza se mantuvo
cerrada, el lanzamiento de piedras
y gases y las carreras se extendieron
a los alrededores, en
especial al Boulevard Magenta.
También hubo manifestaciones
contra la violencia policial en
ciudades como Rennes, Niza,
Poitiers y Dijon. El viernes por la
noche, una concentración en
Ruán concluyó con incidentes y
14 personas fueron detenidas durante
los enfrentamientos con los antidisturbios.

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