«Me identifico con Lenín y me representa»

Más de 168.000 inmigrantes ecuatorianos, acreditados para ir a las urnas en España

El Mundo, NURIA LÓPEZ MADRID, 20-02-2017

Dos países diferentes, dos crisis económicas y una vida plagada de dificultades. La biografía de Marcheline Rosero, de 48 años, representa la de miles de inmigrantes ecuatorianos que ayer acudieron a votar en los 19 centros habilitados en España para las elecciones generales de la república latinoamericana. En nuestro país se estima que hay alrededor de 450.000 ecuatorianos –270.000 ya cuentan con nacionalidad española–, de los cuales se acreditaron para acudir a las urnas 168.435.

–¿Conoce cómo es Lenín?

–Sí.

–Lenín me representa. Me siento identificada con él–, explica Rosero, sentada en una silla de ruedas, como el candidato de Alianza PAIS, que ayer aspiraba a ser presidente de Ecuador. La polio fue la enfermedad que la postró a los dos años. Hace 23 que dejó su Quito natal por la crisis económica y las pocas oportunidades laborales existentes para ejercer su carrera de Odontología. Emprendió sola el rumbo a España. «Migrar es lo más duro que hice en mi vida, no compensa», cuenta Rosero próxima a una mesa electoral en La N@ve, el recinto de casi 15.000 metros cuadrados preparado para los comicios ecuatorianos al sur de la capital española, donde reside gran parte de la comunidad ecuatoriana. «Madrid constituye el recinto electoral más grande del mundo, cerca de 62.000 personas van a votar», según informó ayer el embajador de Ecuador en España, Miguel Calahorrano.

Largas filas para votar, la bandera de la república presente, continuos mensajes de megafonía para evitar aglomeraciones y Rosero con su credencial de la formación oficialista. Cuando se estableció en España, donde ha trabajado como empleada del hogar y desde el año 2000 en la ONCE, se compró una casa, pero se vio afectada por la depresión de 2008 y no pudo pagar su hipoteca. Fue entonces cuando se sintió arropada por el Gobierno de Correa y empezó a trabajar como activista en ADASEFI, una asociación de ecuatorianos afectados por hipotecas –un problema que salpica a 13.000 familias de inmigrantes , según Rosero–. «Lamento no haber nacido en Ecuador en estos 10 años. Jamás habría migrado», apostilla.

Los ecuatorianos que hoy viven en España llegaron en su mayoría a finales de los 90 escapando de una grave situación política y económica. Aquí encontraron trabajo en la hostelería y la construcción, pero después tuvieron que sufrir nuestra crisis. Dioselina Cabezas (56) aterrizó hace 18 años, después lo hizo su marido, José Luis Iajamín (61). Ambos son ejemplos de la mano de obra barata que demandaba España a principios de este siglo. A Cabezas le gustaría regresar a Quito, pero lamenta: «Todo el trabajo está aquí». Ambos eligieron a Moreno, pero no todos lo hicieron ayer en Madrid. El descontento lo agrupa Guillermo Lasso. «Deseo un cambio radical», dice Nataly Valverde, administrativa de 31 años. «Hay que sacar a Correa», dice más efusivo Francisco Barrionuevo (de 45 años). De los 12.816.698 ciudadanos de Ecuador llamados a las urnas, 378.292 viven en el exterior. En España –donde se esperaba una participación del 50%–, el voto representa el 44,5% del total en el extranjero, según datos de la embajada. Fuera de las fronteras de Ecuador el voto es optativo, pero requiere inscribirse con antelación.

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