Luke Sikma: «Estados Unidos no es un país racista ni xenófobo. Mucha gente ahora está arrepentida de haber votado a Trump»

El jugador afronta su segunda temporada en el Valencia Basket con el poso de sus seis años en España

Las Provincias, JUAN CARLOS VILLENA, 05-02-2017

Lucas Clayton Sikma (Bellevue, 1989), afronta su segunda temporada en el Valencia Basket con el poso de sus seis años en España. Cuando decidió probar fortuna en Europa lo hizo para conocer una nueva cultura. Esa apertura de mente le hace tener las ideas claras a la hora de valorar la polvareda que está generando Donald Trump.

- Febrero siempre es un mes clave y llegan en buen momento.

- El año pasado tuvimos un inicio histórico pero tuvimos un bajón muy malo por estas fechas que nos dejó fuera de la Eurocup y de la Copa. Ahora hemos ido hacia arriba. Hemos llegado a febrero con buenas sensaciones y un nivel bueno. Después de las derrotas hemos estado bien mentalmente, sabiendo que no es el fin del mundo. La temporada pasada, al ganar 28 seguidos, al perder los primeros nos fuimos abajo muy rápido. Este año mantuvimos la calma y hemos conseguido hacer un grupo de doce donde todo el mundo sabe que puede aportar.

- ¿Tan concentrados han estado en el Top 16 que lo han arrasado?

- La temporada pasada tuvimos una primera ronda de Eurocup más sencilla, no tuvimos la concentración que necesitábamos en la segunda y quedamos eliminados. Aprendimos de eso y sabíamos que era muy importante pasar el Top 16. Ahora tenemos que subir aún más esa concentración a partir de cuartos.

- ¿El equipo es consciente de que la victoria en Berlín puede ser muy importante para lo que queda?

- Lo es. Queremos jugar el máximo número de partidos en casa y sabemos que sería importante quedar en primer lugar del ranking. Tener la ventaja de campo es muy importante para nosotros y por eso vamos a ir a Berlín a darlo todo para ganar.

- ¿Tras quitarse la espina de la Eurocup tienen ganas de hacer lo mismo con la de la Copa?

- En febrero tenemos muchas citas importantes y una de ellas es la Copa porque es una competición que todo el mundo quiere jugar. Tenemos la oportunidad de jugar otra vez contra Gran Canaria y tenemos muchas ganas de que llegue ese momento.

- ¿Lo de A Coruña fue más decepcionante para los que afrontaban su primera Copa?

- Creo que sí. Otros compañeros ya la habían jugado y para mí fue un golpe. Llegué con muchas ganas y se acabó demasiado pronto. Perder aquel partido nos quitó mucho, por eso queremos ir a Vitoria con ganas de dar una alegría a la afición. La Copa es un evento único y tenemos que tener la máxima concentración.

- ¿Llega en su mejor momento?

- Estoy en un buen momento porque ha sido un inicio de temporada de altos y bajos. Empecé bien pero luego tuve un bajón. He estado trabajando para superarlo y encontrarme de nuevo en la pista para volver a ser el jugador que se que soy. Creo que estoy en ello aún pero estoy jugando mejor y me siento más cómodo en la pista.

- ¿La visita de su padre fue clave para levantar el ánimo?

- Tener la oportunidad en Navidad de desconectar con la familia y amigos fue muy importante para volver más fresco. Cuando juegas dos partidos por semana, tienes un bajón y no hay descanso es como intentar nadar contra la corriente. Me sirvió para quitarme el baloncesto de la mente lo suficiente para volver limpio. La visita de mis padres creo que me sirvió para resetear, para mantener la calma.

- ¿Su padre ha estado encima de su carrera o quiso no meter presión?

- Lo bueno es que él nunca me ha metido presión, si había era desde fuera. Eso me ayudó mucho y me dio confianza. Cuando era niño todo el mundo sabía que era el hijo de Jack Sikma pero tampoco me afectó mucho porque entonces no era consciente de todo lo importante que había sido para la NBA.

- ¿Y cuando fue consciente?

- Había gente que pensaba que como era su hijo yo también tenía que ser una estrella. Nunca me afectó. Al revés, cuando fui consciente de quien fue Jack Sikma y lo que hizo para el baloncesto fue un orgullo llevar su apellido en la camiseta.

- ¿Recuerda el momento en el que comunicó en casa que había decidido marcharse a jugar a España?

- Sí que lo recuerdo. Tuve una buena carrera en la Universidad pero sabía que con mi altura y el tipo de jugador que era no lo iba a tener fácil en la NBA, que no estaba preparado. Tenía muchas ganas de venir a Europa porque estudié seis años de español en Estados Unidos. Soy una persona que me encanta conocer culturas nuevas, de mente abierta y tener la oportunidad de tener esa experiencia jugando a baloncesto era perfecto. Quería irme porque había pasado toda mi vida entre Seattle y Portland. Tenía ganas de ver mundo y jugar otro tipo de baloncesto. Tomé la decisión correcta. Es mi cuarto año en la ACB y tener la oportunidad de jugar en un equipo como el Valencia Basket me da mucha confianza. Es una oportunidad que no tiene mucha gente, valoro cada minuto que tengo en la pista.

- Habla de abrir la mente. ¿Qué sensación tiene con todo lo que está pasando con Donald Trump?

- Es una situación muy complicada porque ha ganado la elección pero el voto popular lo ha perdido. Eso indica que hay más gente que no lo quería que gente que sí. Mucha gente pensaba que todo lo que decía que iba a hacer no sería capaz de hacerlo. Hay muchas protestas en la calle y mucho ruido ahora mismo.

- ¿Sigue el día a día de todo eso?

- Intento leer lo que puedo pero hay que tener cuidado con las redes sociales y la información porque hay muchas noticias falsas. En una situación tan complicada debemos estar juntos. Aunque discutimos tenemos que ser un país unido.

- ¿Realmente Estados Unidos es ese país que proyecta Trump?

- No. Estados Unidos no es un país racista ni xenófobo. Con nosotros viven personas de muchas culturas. Como en todos los lugares hay gente buena o mala pero me molesta que se esté proyectando esa imagen. Ha ganado una persona que tenía un mensaje fuerte, diferente y mucha gente se ha sentido identificada. Hay que tener en cuenta que mi país es muy grande en extensión y no todo el mundo tiene redes sociales o está atenta a todas las informaciones. No toda la gente que le ha votado es racista sino que se han creído su discurso de dar más trabajo. Mucha gente que se quedó sin trabajo le votó y seguro que ahora muchos están arrepentidos de haber votado a Trump. Los americanos siempre hemos acogido bien a la gente de todo el mundo.

- ¿Sus amigos le preguntan?

- Sí, mucha gente me dice ‘Luke, que pasa que has votado por Trump’. Les digo que no pero que no podemos ver el país como una persona. Estados Unidos es mucho más importante que una persona. Ahora mismo es lo que hay, él va a seguir así y puede que hasta ocho años si consigue los votos electorales necesarios. Así es como funciona el sistema. Entre todos tienen que sentarse a hablar para calmar todo este revuelo.

- ¿Estamos abocados al conflicto?

- Siempre han habido problemas en todas las partes del mundo, lo que ha cambiado es que ahora tenemos acceso a esa información y antes no. Los problemas de la gente de África o Asia hace unos años nos quedaban muy lejos, ahora los tenemos delante de la pantalla o en el periódico. Somos más conscientes de todo. Lo único que podemos hacer es tener siempre un punto de vista crítico y contrastar las informaciones. Leer mucho, conocer gente, hablar. Esas pequeñas cosas son importantes para hacer un mundo mejor. Hay muchos problemas pero la mayoría de gente en el mundo es buena.

- ¿Los populismos han crecido por el peligro de las redes sociales?

- Sí. Hay que tener mucho cuidado con lo que lees. Cuando leo algo me gusta contrastar la información, más artículos que digan lo mismo para confirmar que es real. Tienes que tener un ojo muy crítico para formarte una opinión.

- Volvamos a la pista. En junio termina contrato. ¿Le gustaría seguir?

- Sí. Estoy muy cómodo en el club porque es no de los mejores de España y Europa. Si llegamos a un acuerdo me encantaría quedarme.

- Sabe que tendrá que esperar.

- No tengo problema con eso. Ellos lo hacen así con todos los jugadores y lo entiendo perfectamente. No soy una persona que piensa mucho en el futuro cuando la temporada está en marcha, me centro exclusivamente en jugar porque es muy peligroso pensar en otras cosas y equivocarse. Nos estamos jugando muchos y quiero estar concentrado.

- ¿La Euroliga es un sueño?

- Viendo el nivel de la Euroliga te dan ganas de estar ahí. Nunca la he jugado, es una motivación y un objetivo. Ganar un puesto en la Euroliga por méritos deportivos sería un reconocimiento del trabajo del equipo y eso para nosotros es muy importante.

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