Polonia pone nombre al horror
Revela una lista que identifica a 9.500 personas que trabajaron para las SS en Auschwitz
El Mundo, , 31-01-2017El Instituto polaco de la Memoria Nacional (IPN) desveló ayer una lista con cerca de 9.500 nombres de personas que trabajaron a las órdenes de las SS nazis en el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, una relación que revela la magnitud de la maquinaria mortal puesta en marcha por el régimen del nacionalsocialismo.
Y aún así, este documento es sólo la punta de un iceberg, «el comienzo de un proyecto más amplio», declaró el presidente del IPN, Jaroslaw Szarek, en referencia al trabajo de recopilación de datos que ya se han puesto en marcha en otros centros de detención y exterminio de la Alemania nazi. En total se han reunido ya unos 25.000 nombres.
La lista, cuya difusión casi se solapa con la celebración del 72º aniversario de la liberación de Auswschitz-Birkenau por soldados soviéticos el 27 de enero de 1945, es en gran media fruto del trabajo del historiador Aleksander Laski, que lleva intentando identificar desde 1982 a los miembros de las SS desplegados en ese complejo. Sólo en el campo alemán de Auschwitz, los nazis asesinaron, al menos, a 1,1 millón de personas.
La búsqueda e identificación de las personas incluidas en esa relación de las SS no ha sido fácil, dado que los alemanes quemaron muchos documentos. Y sin embargo, destacó el director del Museo de Auschwitz, Piotr Cywinski, «la tarea no es un imposible porque disponemos de mucha información sobre los prisioneros. Sus testimonios y recuerdos han resultados vitales». Así, el Museo ha hecho recientemente un llamamiento a alemanes y austriacos para que envíen fotos, cartas, cualquier cosa que haga avanzar en un trabajo que permitirá conocer mejor la mentalidad –y la identidad– de los causantes de tanto horror.
Porque, según Szarek, esta iniciativa no sólo hará posible documentar con más precisión lo ocurrido y mantener viva la memoria, sino también dejar patente que esos campos de exterminio nunca fueron «campos polacos», una cuestión que para el Gobierno conservador de Polonia va más allá de la pura semántica.
«Hablar de campamentos polacos es un error que las autoridades y la diplomacia polacas han decidido combatir con energía pues esa expresión es malintencionada e induce a una mentira histórica», explicó Szarek. Y añadió que los listados con nombres y apellidos serán una prueba más de que Polonia nunca fue agresor, sino víctima.
La base de datos creada por el IPN, accesible en cinco idiomas, «constituye un excelente instrumento para luchar contra una política histórica antipolaca. No damos una opinión, aportamos hechos», destacó Szarek.
El número dos del IPN, Mateusz Szpytma, añadió al respecto que entre todos los nombres de la relación de personas que trabajaron en Auschwitz se ha identificado a algunos ucranianos, lituanos y letones, pero a ningún polaco.
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