May ignora más de un millón de firmas contra la visita del republicano

Merkel condena el veto a inmigrantes , insistiendo en que viola la Convención de Ginebra

La Voz de Galicia, p. baelo / r. á. tudela BERLÍN, LONDRES / E. LA VOZ, 31-01-2017

Más de un millón de británicos firmaron una petición que llama a la cancelación de la visita oficial al Reino Unido del presidente estadounidense, Donald Trump, tras sus polémicas medidas migratorias contra ciudadanos de países musulmanes, pero Downing Street hizo oídos sordos y le dio la bienvenida a su aliado.

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Publicada en la web de peticiones al Gobierno y al Parlamento, la solicitud enfatiza que «la bien documentada misoginia y vulgaridad de Trump le descalifica para ser recibido por la reina o el príncipe Carlos. Por lo tanto, durante su mandato presidencial no debería ser invitado».

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Al haber superado las 100.000 firmas, tendrá que ser debatida por los diputados en el Parlamento, pero un portavoz de la primera ministra, Theresa May, explicó que tienen «ganas de recibir al presidente este año». Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, explicó como «se le debe conceder una visita de Estado al presidente de nuestro aliado más estrecho e importante» y precisó que demonizar a Trump servirá para «conseguir lo contrario» de lo que se pretende. Dentro de las filas conservadoras no hay consenso. De hecho, la líder de los conservadores escoceses, Ruth Davidson, puntualizó que este tipo de actos para «celebrar los valores compartidos entre ambos países», pero que Londres ahora mismo no comparte en política migratoria. Más duros fueron tabloides como The Daily Mirror, que tituló con un «No es bienvenido aquí, señor presidente».

Contra Ginebra

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Angela Merkel condenó el veto de Trump a refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes, insistiendo en que viola la Convención de Ginebra. «La lucha contra el terrorismo no puede venir acompañada de una sospecha general por el origen o las creencias religiosas de las personas», subrayó Merkel. En la misma línea que ya avanzó este domingo su portavoz, la jefa del Gobierno teutón aseguró que hará «todo lo posible» por aclarar cuanto antes la trascendencia de la medida para los alemanes con doble nacionalidad, entre los que se incluyen políticos, como el diputado ecologista de origen iraní Omid Nouripour.

Paralelamente, el partido ultraderechista Alternativa para Alemania alababa el decreto. «Trump hace lo correcto, él nos enseña», declaró el vicepresidente de la formación xenófoba, que considera «consecuente e inteligente aumentar la presión sobre los países de origen, sobre sus problemas de seguridad y sus problemas de pobreza». Gauland, el mismo que dijo que los alemanes no quieren tener como vecino al futbolista negro Jerome Boateng, sostiene que Merkel debería tomar ejemplo.

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