Piden 6 años para una pareja que iba a unirse al Estado Islámico con su bebé

Residentes en Granada, fueron detenidos en abril en el puerto de Algeciras cuando emprendían camino a Siria

El Correo, MATEO BALÍN, 23-01-2017

Mounir aprendió a dar sus primeros pasos en un módulo especial de la cárcel de Aranjuez en el que, desde el pasado mes de abril, su madre se encuentra en prisión preventiva acusada de un delito de integración en grupo terrorista. Sara Vallejo tiene 23 años y el pasado 15 de abril fue detenida junto a su pareja y padre de Mounir, Choukri El Hadouchi, marroquí de 30 años, en el puerto de Algeciras, desde donde tenían previsto viajar hasta Marruecos y de ahí a Siria. Su objetivo era incorporarse a las filas del Daesh, según la acusación de la Fiscalía.

Para ello se habían presuntamente adoctrinado durante casi dos años en Granada, donde vivían. Ambos serán juzgados hoy por un tribunal de la Audiencia Nacional. Se enfrentan a penas de hasta seis años de prisión cada uno acusados de un delito de adoctrinamiento pasivo y otro de intento de integración en grupo terrorista.

Mounir nació en Granada en abril de 2015. Su padre decidió ponerle ese nombre en homenaje a su hermano, fallecido luchando para el Daesh en Siria, en un gesto que, según se recoge en el auto de prisión, representa la «sacralización del mártir».

Choukri y Sara carecían de antecedentes penales cuando fueron detenidos. El 15 de abril cerraron la puerta de su casa en el barrio granadino de La Chana con la intención de no volver por allí. Choukri, nacido en Tetuán en el seno de una familia de nueve hermanos de ideología extremista, acababa de enterarse de que otro de sus hermanos, Achraf, se había inmolado en un atentado en Alepo. Tomó a su mujer e hijo y puso rumbo a Algeciras, donde la Guardia Civil frustró su idea de integrarse a las filas del Daesh tras hacerles un seguimiento.

Mounir, el primogénito, llegó a convertirse en una figura relevante dentro de su grupo de combatientes; Achraf era raro el día en el que no mantenía algún contacto con Chourkri y Sara para contarles su experiencia en la guerra. «Aquí se cortan cabezas como pollos», llegó a escribirle.

Achraf fue quien les adoctrinó en el islam radical, quien les inculcó que «si mueres por la causa, es la vida». Asumieron sus tesis más extremas y se comprometieron a trasladarse a Siria a sustituirle en caso de que falleciera. En ello estaban cuando los agentes de la Guardia Civil les dieron el alto en Algeciras.

Desde entonces, Chokri y Sara, a quienes en el registro de su domicilio granadino se les incautaron móviles y material informático, permanecen en prisión preventiva.

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