El obispo de Córdoba asegura que la Mezquita es “arte bizantino” y “los moros sólo pusieron el dinero”

La Vanguardia, Redacción, 20-01-2017

Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, se defiende sin tapujos que la Mezquita es cristiana y no musulmana, no solo porque se trate de un edificio convertido a esta religión en el siglo XIII, sino por sus características arquitectónicas que responden al estilo bizantino. Esta hipótesis no es nueva pero lo que ha desatado la polémica son las declaraciones de Fernández al afirmar en la Revista 17, publicación impulsada por el consistorio cordobés que nació tras no ganar la candidatura a ser Ciudad Europea de la Cultura 2016, que “la Mezquita es arte bizantino. Los moros sólo pusieron el dinero”.

El obispo de Córdoba, aunque de manera quizás poco respetuosa, recoge, según varias publicaciones locales lo que la Diócesis y el Cabildo de la ciudad sostienen desde hace años y es que el monumento Patrimonio de la Humanidad es una Mezquita – Catedral. Aunque se reconoce que fue también templo para el culto musulmán, para Fernández, básicamente, los fieles de confesión islámica pusieron prácticamente los fondos necesarios para construirla, pero nada más.

El turismo y las dudas

En las visitas nocturnas al monumento en cuestión se informa, en una producción audiovisual que visionan los turistas, de las distintas etapas su construcción sobre una basílica cristiana que inició el visir Abderramán I en el siglo VIII a lo que hay que sumar la tesis de que los Omeya admiraban y estudiaban las técnicas helenísticas heredadas de Bizancio y más tarde, Constantinopla. Así, se destaca que estamos ante uno de los últimos ejemplos de construcción clásica en pleno apogeo de Al – Ándalus.

Sin embargo, como la polémica está servida entre el enfrentamiento ancestral de la historia de Andalucía en manos de cristianos y musulmanes, el Ayuntamiento en todos sus comunicados y folletos habla de Mezquita – Catedrl para contentar a todos.

En la entrevista que se le realiza a Demetrio Fernández, concluye alegando que los Omeyas y califas no tenían arquitectos propios ni crearon arte nuevo, según éste “fueron a Damasco a traer expertos”.

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