Gran Hermano en ‘versión musulmana’

Polémica en Reino Unido por un ‘reality show’ y una sátira sobre los musulmanes

El Mundo, ALBERTO MUÑOZ. LONDRES, 15-01-2017

«Ali me ha comprado una cadena
nueva de dos metros y medio. Casi
puedo salir de casa con ella, ¡es genial!
», explica sonriente una actriz
encadenada a un horno durante el
vídeo Las verdaderas esposas del IS
(Estado Islámico) del programa Revolting
de la BBC. La sátira, emitida
recientemente por la cadena británica,
es una nueva versión del original
Las mujeres de Orange County
a partir del cual ya se han hecho innumerables
spin-offs por todo el
mundo con diferentes temáticas
desde que se estrenase en Francia
en el año 2006.
En esta nueva comedia, difundida
por el organismo público británico
y reproducida millones de veces
en redes sociales, se puede ver, por
ejemplo, a un grupo de esposas de
combatientes del Estado Islámico
discutiendo sobre cómo deberían
vestirse en las ejecuciones: «Quedan
tres días para la decapitación y
todavía no sé qué ponerme», clama
angustiada una de ellas mientras
otra presume del «chaleco bomba
que le ha comprado su marido».
La opinión pública ya se ha dividido
tanto en redes sociales como
en medios británicos acerca de si se
trata de una broma de mal gusto o
una verdadera ofensa, pero en lo
que sí parece haber unanimidad es
en que llega en un muy mal momento
después de los atentados que
tuvieron lugar a finales de año en
Estambul y semanas antes en Berlín.
«¿De verdad la BBC ha hecho
una sátira llamada Las verdaderas
esposas del IS mientras en la realidad
esas mujeres son violadas y torturadas
cada día?», se preguntaba
un usuario de Twitter, mientras que
otro acusaba al show de «vil, racista
y despreciable».
Además, los ánimos ya estaban
caldeados contra el organismo público
después de que la propia BBC
emitiese a mediados de diciembre
un reality show de dos capítulos en
el que hacía convivir a 10 musulmanes,
a fin de ejemplificar las diferentes
corrientes de pensamiento dentro
del islam.
«Diez personas sólo pueden representar
una pequeña porción de
la realidad, pero sirven de alguna
forma para desterrar el mito de que
somos diferentes a cualquier otro»,
apoyaron, sin embargo, desde el
Consejo Musulmán de Gran Bretaña
en declaraciones al Daily Mail.
En Musulmanes como nosotros,
bautizado en redes sociales como
un «Gran Hermano islámico», convivieron
durante nueve días a modo
de experimento sociológico lo que
pretendían que fuera una representación
de todo el espectro de perspectivas
dentro de dicha fe. Desde
un homosexual hasta un ex boxeador
británico que ejercía de extremista,
pasando por un profesor, una
anciana y una modelo, los participantes
se dedicaron a discutir cómo
era, y cómo debía ser, un musulmán
residente en el Reino Unido en el
año 2016.
Remona Aly, periodista de The
Guardian, lamentó en las páginas
del diario inglés la oportunidad perdida
para haber acercado de verdad
a los espectadores una cultura que,
como ella, practican más de tres millones
de personas en las islas. «Habría
preferido un documental que
reflejase la sociedad británica a través
de una mezcla de personas, no
sólo musulmanes, ya que aislarnos
incrementa el concepto que se tiene
de nosotros como de algo aparte.
Está claro que somos el tema candente
del momento y, como ellos
mismos admiten, estamos en el
mundo del espectáculo».
De hecho, gran parte de las quejas
en redes sociales por parte de
musulmanes británicos iban orientadas
hacia la banalización de su religión.
«¿Cómo pueden considerar
que este programa está bien? Mi fe
no es algo con lo que reírse un lunes
por la noche», protestó Tah Mina,
una usuaria de Twitter, la noche
del estreno del programa.
«Lo que queríamos demostrar es
que los musulmanes británicos pueden
ser tan inteligentes, compasivos,
malos, groseros, educados y
disfuncionales como cualquier otra
persona del Reino Unido. En ese
sentido, el programa es humanizante
», defendió Fátima Salaria, creadora
del programa, en declaraciones
al Huffington Post ante la avalancha
de críticas.
Tras una serie de decisiones desafortunadas
en algunos de sus programas,
parece que el vínculo que
se había creado hace un año entre
la BBC y la comunidad musulmana,
a raíz de la victoria de Nadiya Hussain
en el programa de cocina más
importante del país, se ha roto.
Atrás queda ya una victoria ante
15 millones de espectadores, a pesar
de que el organismo público intente
convertirla en un símbolo mediante
un nuevo contrato. Y sólo
queda por ver si logran revertir la situación
durante los próximos meses
de emisión.
«Espero que después de todo esto
la audiencia se quede al menos
con la frase de una de las protagonistas
de Musulmanes como nosotros,
Zohra, cuando pedía que «la
próxima vez que veas un musulmán
prueba a decir ‘hola’ y a ver
qué pasa después», reclamaba en
las páginas de The Guardian Miqdaad
Versi, miembro del Consejo
Musulmán de Gran Bretaña, en referencia
a la eliminación de los prejuicios,
el verdadero objetivo del programa.

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