Un islam más allá del velo

La nueva generación de musulmanes británicos intenta combatir el extremismo reforzando una identidad que mezcla modernidad y fe L El ‘Brexit’ dejó 3.700 ofensas religiosas, la mayoría antiislámicas

El Mundo, CARLOS FRESNEDA LONDRES CORRESPONSAL, 15-01-2017

«¿Y qué le parece a usted que su mujer
lleve el hiyab?», le preguntan al
marido de Shelina Janmohamed.
«No lo sé, pregúntele a ella», responde
él… Y eso es lo que hacemos: preguntar
a la autora de Generación M
y Amor en un velo algo tan elemental
como por qué se cubre la cabeza
con un pañuelo al salir a la calle…
«Para mí, personalmente, es una
parte importante de mi fe. En el colegio,
me enseñaron de pequeña a
suprimir de identidad, y hasta llegar
a la Universidad de Oxford no me
cuestioné realmente lo que es ser
una mujer musulmana. Para la nueva
generación, afortunadamente, fe
y modernidad van de la mano y son
perfectamente compatibles».
«Tenemos que aprender a mirar
más allá del velo», advierte Shelina,
hija de inmigrantes de Tanzania y
nacida hace 42 años en el norte de
Londres. «Afortunadamente, en el
Reino Unido no se ha hecho política
con el atuendo de las mujeres, como
ha ocurrido en Francia. La polémica
del burkini me parece absurda: con
tanta prohición los pusieron finalmente
de moda… Creo sinceramente
que un país libre no debería decir
a las mujeres cómo deben vestirse».
–¿Ni siquiera en el caso del burka
o el niqab? Angela Merkel ha anunciado
su intención de prohibirlos…
–«Es frustante ver cómo lo que eligen
ponerse las mujeres vuelve a saltar
a los titulares. Comparado con
otros asuntos internacionales, el que
un puñado de mujeres decidan llevar
un velo es insignificante. Necesitamos
ir más allá en este debate».
–Pero no negará que el burka se
percibe como símbolo de opresión…
–«Habría que preguntarle en todo
caso a las mujeres que lo llevan cuáles
son sus razones. Pero no ponerles
el estigma por sistema. Hay un
anuncio en Canadá que refleja muy
bien esa percepción: ‘Lo importante
no es lo que te pones en la cabeza, sino
lo que hay dentro de ella’».
Shelina Janmohamed está considerada
precisamente como la mayor
experta mundial en marketing (vicepresidenta
de Ogilvy Noor y en lista
de los 500 musulmanes más influyentes
en el mundo). Su experiencia
le ha permitido tener un contacto
muy directo con esa Generación M
de «jóvenes musulmanes que están
cambiando el mundo», aunque los
medios no nos hablen de ellos.
Se trata, en su opinión, de una
mayoría silenciosa que ha decidido
incorporar la fe como una manera
de «liberación y vuelta las raíces», sin
entrar en conflicto con los valores
occidentales, sino más bien contagiando
y contagiándose del espíritu
de cambio. Janmohamed recuerda
cómo hay en el mundo 1.600 millones
de musulmanes, y dos tercios tienen
menos de 30 años… «Estamos
ante una fuerza de proporciones globales
y el impacto será cada vez más
visible entre las mujeres, según acceden
a mayores niveles de educación,
retrasan la edad de ser madres y reafirman
sus derechos».
Esa misma generación es, sin embargo,
la que se está convirtiendotambién en carne de cañón del radicalismo…
Llegados a este punto,
Shelina Janmohamed se propone luchar
también contra el estereotipo
de que los yihadistas del Estado Islámico
son sobre todo jóvenes adoctrinados
en las mezquitas: «La gran
mayoría han sido reclutados on-line
y el conocimiento de su religión suele
ser nulo o muy básico. Ellos los saben
y buscan precisamente ese perfil
del joven confuso e impulsivo».
La mejor manera de combatir el
extremismo «es precisamente reforzando
la identidad musulmana, no
negándola ni prohibiéndola», recalca
Janmohamed, madre de dos hijos
de uno y cinco años. «Los jóvenes
que creen firmemente en su identidad
están más dispuestos a defenderla
ante los intentos de pervertirla,
o de utilizar su religión para justificar
el terrorismo y la violencia».
El 90% de los 2,7 millones de musulmanes
británicos condena expresamente
los actos de terrorismo, según
un reciendo sondeo de ICM y
Policy Exchange. La misma proporción
reconoce su deseo de una integración
«total» o «mayoritaria» en el
estilo de vida de los «no musulmanes
», frente al 6% partidario de llevar
«una vida islámica separada» y el 1%
a favor de la creación de «zonas islámicas
» en el Reino Unido.
Aun así, el informe recientemente
elaborado por Louise Casey sobre
la integración social de las minorías,
ha detectado numerosos «bolsillos»
de comunidades islámicas cada vez
más segregadas y «monoétnicas» en
la periferia de Londres, Birmingham
y otras ciudades del norte del Inglaterra.
El informe destaca también la
marginación que siguen sufriendo
las mujeres musulamas en el Reino
Unido: dos de cada tres están fuera
del mercado laboral.
Romanna Bint-Abubaker (fundadora
de Haute Elan), Nasim Rizvi
(creadora de una empresa de comidas
para bebés halal) o Nadiya Hussain,
la ganadora del concurso The
Great British Bake Off, que ha hecho
del velo parte de su irrenunciable
identidad, son algunos de los ejemplos
que vienen a la mente de Shelina
Janmohamed a la hora de recordar
el ascenso contra viento y marea
de las mujeres musulmanas en un
clima doblemente hostil.
El voto a favor del Brexit provocó
más de 3.700 ofensas religiosas o raciales
en las dos semanas anteriores
o posteriores al referéndum. Por delante
incluso de los inmigrantes de
Europa del Este, los musulmanes
fueron el blanco predilecto de más
de del 30% de los incidentes.
«Cada vez que resurge la hostilidad
hacia los musulmanes, como
ocurrió tras el 11-S, las mujeres son
las que llevan la peor parte», advierte
Janmohamed.

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