«No nos metimos con nadie ni llevábamos armas. Nos tiraron piedras y a mí me pincharon»
El joven acusado de matar a un marroquí a las puertas de una discoteca de Los Alcázares niega que discutiera con él y declara que una multitud le atacó
La Verdad, , 17-01-2017El joven de 21 años acusado de matar a golpes con una hoz y un bastón con clavos a un marroquí, que entonces tenía 25, tras una discusión a las puertas de la discoteca Caracas de Los Alcázares, en agosto de 2015, afirmó ayer durante el juicio en la Audiencia Provincial no recordar los hechos que se le imputan. Además, sostuvo que solo tiene memoria de haber recibido «un pinchazo» por la espalda cuando trataba de huir de «una lluvia de piedras y botellas» lanzadas por un grupo de marroquíes, sin tan siquiera haber una disputa previa con estos ni con la víctima, Samir A.
Ante el jurado, Juan U. A., español, declaró acordarse solo de haber sido agredido al «escapar» de un lanzamiento de objetos desde el exterior del coche donde estaba junto a su tío, en el aparcamiento del local. «Nosotros no nos metimos con nadie, ni dentro ni fuera, ni llevábamos armas. Al salir, había unos quince marroquíes chillando. Nos metimos en el coche y, de repente, nos cayó una lluvia de piedras. Mi tío trató de arrancar el coche. Pero le dieron con una piedra en la cabeza y perdió el conocimiento. Yo me cagué de miedo al verme solo e intenté salir de allí corriendo, pero a los pocos pasos me pincharon por detrás», dijo el acusado. Y, por petición de su abogado, Fermín Guerrero, mostró al tribunal popular las cicatrices en el costado izquierdo.
El fiscal del caso, cuya vista oral se celebra hasta mañana en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial, en Cartagena, solicitó un veredicto de culpabilidad y 15 años de prisión por un delito de homicidio. El delegado del Ministerio Público, que reclama una indemnización de 120.000 euros para el padre de la víctima, fue contundente: el acusado no actuó en legítima defensa, sino que «mató a Samir intencionadamente».
Según las conclusiones provisionales del fiscal, hacia las 6 de la madrugada, Juan y su tío discutieron con un grupo de magrebíes, entre ellos estaba la novia de la víctima, y, pese a la escasa relevancia de la disputa, de forma tan «absurda» como brutal Juan sacó del maletero del coche un bastón y lo hirió de modo grave en un antebrazo; luego, cogió una hoz de segar y le asestó un golpe en el pecho para quitarle la vida.
El fiscal ve contradicciones
Según la Fiscalía, el marroquí llegó a arrebatar el arma homicida a Juan y atacó a este, quien acabó en la UCI de La Arrixaca. El representante del Ministerio Público aseguró, asimismo, que el acusado no tenía alteradas sus facultades mentales, e hizo constar una «contradicción»: que Juan afirmó ayer que esa noche bebió «muchas» copas de alcohol y que consumió cocaína, y que sin embargo su tío dijo al juez instructor que su sobrino no tomó drogas. Juan respondió: «No me metí la raya delante de él».
El fiscal apuntó otra contradicción, esta vez del propio imputado: que en 2015 afirmó que su coche fue golpeado por una persona, y ahora habla de un amplio grupo de atacantes.
El abogado reclamó absolver al «chico», al ser «ilógico» que alguien busque matar a otro por una discusión irrelevante. Guerrero añadió que Juan (vendedor en mercados, casado y con tres hijos) no tenía problemas con la víctima y que, a la vista de su físico, carece de la fuerza que según los forenses se necesitó para romper dos costillas a Samir. El letrado también alegó que es ilógico que Juan, presa del «miedo» por el «peligro real», arremetiera contra una sola persona «teniendo a otras once en contra».
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