EEUU seguirá “garantizando la migración legal”

Obama sorprende al endurecer la política migratoria para los cubanos

Se despide con el fin de la ley de pies secos/pies mojados, una reivindicación del Gobierno de la isla

Diario de Noticias, , 14-01-2017

LA HABANA. Cuba y Estados Unidos sellaron este viernes con un acuerdo firmado en La Habana los cambios migratorios que ponen fin a la política preferencial que aplicaba Washington a los inmigrantes ilegales cubanos, una histórica reivindicación del Gobierno de la isla mantenida también desde que comenzó el deshielo.

El pacto es una declaración de intenciones plasmada en medidas concretas y que busca “garantizar una migración regular, segura y ordenada”, según el texto del acuerdo difundido por los medios estatales cubanos.

Por parte de EEUU la principal acción es la eliminación de la llamada política de pies secos/pies mojados que permitía quedarse en ese país a los inmigrantes ilegales cubanos que tocaran tierra estadounidense, habitualmente llegados por mar a través del Estrecho de la Florida o por tierra vía México.

Esta decisión también fue ratificada desde Washington en un comunicado de la Casa Blanca, en tanto el acuerdo bilateral lo firmaron en La Habana el ministro cubano del Interior, Julio César Gandarilla, y el embajador de EEUU en Cuba, Jeffrey DeLaurentis. Los dos países acordaron asimismo aplicar “sus leyes de migración y asilo a los ciudadanos de la otra parte, de manera no discriminatoria, y de conformidad con sus obligaciones internacionales”.

El tercero de los puntos del acuerdo establece que EEUU seguirá “garantizando la migración legal” desde Cuba “con un mínimo de 20.000 personas anuales”, tal y como se estableció en un acuerdo migratorio conjunto firmado en 1994.

También se comprometieron a promover “la cooperación bilateral eficaz para prevenir y procesar el tráfico de personas, así como los delitos asociados a los movimientos migratorios que ponen en peligro su seguridad nacional, incluyendo el secuestro de aeronaves y embarcaciones”.

El texto menciona asimismo el acuerdo migratorio alcanzado entre los dos países en 1984, bajo la Presidencia del republicano Ronald Reagan, por el cual EEUU deportaría a Cuba a 2.746 cubanos (incluidos en una lista) con antecedentes penales llegados a su territorio durante el éxodo masivo desde la zona del Mariel en 1980. Según el acuerdo, Cuba aceptará que personas incluidas en aquella lista y “que serían devueltas sean sustituidas por otras personas y devueltas a Cuba, siempre que sean ciudadanos cubanos que hubiesen salido hacia los Estados Unidos de América por el puerto de Mariel en 1980 y hubiesen sido detectados por las autoridades competentes de EEUU cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país”.

Además, Cuba “considerará y decidirá caso por caso la devolución de otros ciudadanos cubanos que están actualmente en EEUU y que antes de la firma de esta declaración conjunta habían sido detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país”.

El de ayer es el más importante acuerdo en materia de migración alcanzado entre los dos países en más de dos décadas, y el primero desde que en 2014 se inició el proceso de normalización de relaciones tras más de cinco décadas de enemistad.

La devolución de ese territorio en el extremo oriental de Cuba, junto con el levantamiento del embargo, son ahora las dos reclamaciones pendientes de la isla a Washington, toda vez que ayer obtuvo respuesta a su reivindicación de que EEUU eliminara el trato migratorio preferencial a los cubanos.

división entre los cubanos Los cubanos dentro y fuera de la isla se dividen entre la alegría, el desconsuelo y la incertidumbre ante la eliminación de la política migratoria pies secos/ pies mojados.

La noticia cayó como “una bomba” reconocía Sonia, que vio esta tarde cómo la televisión estatal cubana interrumpía su programación habitual para informar sobre el nuevo acuerdo migratorio que “todos sabían que venía, pero nadie pensó que fuera una de las últimas acciones de Obama en el cargo”. “Sabía que Trump podía hacer algo así por su posición contra los inmigrantes . Yo misma veía en un futuro la posibilidad de emigrar y acogerme a la Ley de Ajuste. Ahora esa opción se hace más difícil, porque entrar de manera legal a EEUU está duro”, confiesa.

En La Habana, sin embargo, hay muchos que responsabilizan a esta política de las miles de muertes de balseros en el estrecho de la Florida y durante el duro trayecto por Centroamérica, en el caso de los que eligen el camino por tierra.

José, un trabajador estatal de 53 años, piensa que “es muy bueno, porque quizá haya otra ley que mejore la relación que sirva para que todo el mundo viaje de forma ordenada”. – Efe

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