Bulos para cerrar la frontera

Los ultras alemanes difunden noticias falsas para crear opinión contra los refugiados

El Mundo, CARMEN VALERO BERLÍN, 31-12-2016

Unos refugiados robaron en el
zoológico infantil del estado federado
alemán de Sajonia-Anhalt
una cabra, a la que posteriormente
degollaron y asaron en un parque
municipal, lo que causó la indignación
de los vecinos. En Baviera
y ante las denuncias de
acoso sexual recibidas en las comisarías
cercanas a los albergues, la
oficina de ayuda social decidió distribuir
entre los refugiados, en su
inmensa mayoría varones de entre
19 y 25 años, unos bonos semanales
para burdeles, mientras que en
un supermercado de Baden-Württemberg,
donde una niña de 12
años fue violada por tres sirios, se
ha detenido a un refugiado por orinar
encima de las verduras.
Bienvenidos al mundo de las
noticias falsas, una realidad que
ha dejado de ser virtual para extenderse
como una balsa de aceite
por las redes sociales y no siempre
de forma casual o desinteresada.
En Alemania, esta nueva
forma de crear opinión es latente
desde que la canciller Angela
Merkel decidiera abrir las fronteras
del país a refugiados, una decisión
que la persigue desde entonces
y podría determinar su
suerte en las generales de 2017.
«Siempre ha habido mentiras en
la red pero nunca tan extendidas y
centradas en un tema, lo que hace
pensar que estamos ante campañas
orquestadas», afirma el politólogo
y bloguero Martin Fuchs, que
apunta directamente a movimientos
antiinmigración, xenófobos como
Pegida y a la formación populista
de derechas Alternativa para
Alemania (AfD), el partido que
más provecho político ha sacado
de la crisis de los refugiados.
En la red alemana circulan en
estos momentos medio millar de
bulos sobre refugiados y supuestos
atracos, violaciones, peleas, blasfemias,
problemas de higiene o terrorismo.
El índice de delitos es interminable
y los lugares donde supuestamente
se cometieron
figuran en un mapa que cubre el
territorio federal y puede consultarse
en http://hoaxmap.org/index.
html. Los impulsores de esta
iniciativa lo actualizan periódicamente,
permitiendo a cualquier
persona averiguar si la noticia que
ha leído o escuchado es correcta o
es falsa. Pero lo normal –sostiene
Fuchs– es que nadie se tome esa
molestia, que Facebook y Twitter
conviertan la noticia falsa en verdad
y que la prensa tradicional
quede en evidencia no por hacerse
eco de ella. «La prensa mentirosa»,
denuncia la AfD. «La prensa conspirativa
», decía Donald Trump.
Merkel, en un año electoral especialmente
difícil, tiene la sospecha
de que una mano negra está
manipulando con mentiras al electorado
y tras lo visto en las elecciones
presidenciales estadounidenses
ha pedido más control de las
redes sociales y un plan de choque
ante lo que se intuye como un ataque
deliberado con tentáculos en
Moscú. «Todo lo que se ve en internet
se puede comprar y entre
nuestros clientes hay personas para
las que el éxito en las redes es
importante, empresas y partidos
políticos», afirma Meik Satzer, propietario
de una de las empresas de
mediación en red más conocidas
de Alemania. Satzer no desvela la
identidad de sus clientes, pero no
tiene inconveniente en hablar de
tarifas. Un «me gusta» cuesta 0,12
euros y los comentarios, dependiendo
de su extensión, entre 0,16
y 2,05 euros. Satzer asegura que
sus comentarios son «reales», es
decir estan escritos por personas
de carne y hueso, los llamados
trolls. La réplica a ese nuevo empleo
es social bots, robots que propagan
una información u opinión
en función de cómo interactúan
con el usuario.
En una encuesta realizada porla televisión pública ZDF, todos los
partidos políticos alemanes afirmaron
«no haber utilizado jamás»
robots en sus campañas en las redes
sociales y aseguraron que «no
recurrirán nunca a esa práctica»
por cuestiones éticas y morales. La
AfD no respondió a la pregunta.
Pero lo ha hecho en su lugar Simon
Hegelin, catedrático de Analítica
Informática tras analizar 30
millones de comentarios en Facebook
y cinco millones de tuits que
contenían la palabras clave como
refugiados, AfD, Merkel o Pegida,
y la respuesta es sí: la formación
populista utiliza bots, aunque precario,
para propagar bulos sobre
refugiados y calentar los ánimos.
La AfD ha sido en las elecciones
regionales celebradas este año en
Alemania la formación que más ha
avanzado en votos.

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