800 jóvenes donostiarras titulados han emigrado
Al 72% de quienes tienen empleo le gustaría regresar y el 87% señala que vuelve por falta de oportunidades laborales y el precio de la vivienda Una encuesta revela que poco más de la mitad de los licenciados que salen encuentra trabajo
Diario Vasco, , 28-12-2016La UPV ha realizado un estudio entre sus jóvenes titulados y los resultados permiten poner cifras a un fenómeno agudizado por la crisis: la fuga de talento. Según el informe elaborado por el Vicerrectorado del Campus de Gipuzkoa en colaboración con la Sociedad de Fomento, son más de 800 los donostiarras con formación superior que se encuentran en el extranjero.
LAS CIFRAS
83%
PUBLICIDAD
inRead invented by Teads
de los jóvenes
con titulación universitaria que trabajan en el extranjero considera que ocupa un puesto relacionado con su formación. El 17% restante tiene un empleo no relacionado con sus estudios.
71%
asegura
que se han cumplido sus expectativas con el proceso de emigración y un 31% afirma que es la primera vez que reside en otro país.
62,62%
acredita
un conocimiento avanzado de inglés (sobre todo los de ciencias y enseñanzas técnicas), un 11,71% de francés y un 10,31% de alemán.
14%
de los jóvenes
del País Vasco piensan que en el futuro se van a ver forzados a emigrar sin desearlo, según indicadores de expectativas de 2015.
Los datos obtenidos de una encuesta remitida a 13.203 alumnos del territorio que completaron sus estudios entre 2010 y 2014 reflejan que poco más de la mitad de los emigrados trabaja en la actualidad (53%), mientras que el resto disfruta de una beca (25%), amplía su formación académica (13%) o busca empleo (8%).
Fomento destinará 600.000 euros al retorno del talento
Por grandes áreas o titulaciones, los egresados del ámbito de la sanidad y las enseñanzas técnicas son los que en mayor medida se encuentran trabajando en el extranjero, seguidos por los del ámbito de las ciencias sociales y jurídicas y, a una distancia considerable, por los del ámbito de las humanidades.
Entre los jóvenes con ocupación al otro lado de las fronteras, el 83% considera que su trabajo está relacionado con su formación, mientras que el 17% restante indica que su empleo actual no tiene relación con los estudios cursados. Un 31% de los encuestados afirma que es la primera vez que reside en el extranjero y el 71% asegura que se han cumplido sus expectativas con el proceso de emigración. En cuanto al tiempo medio que estiman van a residir en el extranjero, un 25% dice que de forma indefinida, un 24% durante más de un año, un 11% durante unos meses y un 9% durante un año.
Según el autor del informe, el profesor de la facultad de Economía y Empresa de la UPV Iñaki Heras, al 72% de los jóvenes titulados que trabajan en el extranjero les gustaría regresar. Los principales factores señalados como obstáculos a su regreso a casa están relacionados con aspectos profesionales como la falta de oportunidades laborales acordes con su cualificación, las carencias relacionadas con las dificultades para el desarrollo profesional y, en menor medida, las dificultades de emancipación y de acceso a una vivienda. El estudio revela que la obtención de un menor nivel de ingresos es el factor que recibe una menor puntuación como freno al retorno.
El porcentaje de quienes desean asentarse de nuevo en San Sebastián crece hasta el 87% entre los que estudian en otros países. A ellos se lo impide sobre todo la falta de oportunidades laborales y la dificultad para acceder a una vivienda.
Un 7%, fuera del País Vasco
La UPV concluye que las cifras de emigración al extranjero entre los licenciados en sus facultades son «relativamente reducidas», en torno a un 9%. Además, otro 7% vive fuera del País Vasco.
Según los indicadores de expectativas juveniles, el porcentaje de jóvenes vascos que piensan que en el futuro se van a ver forzados a emigrar sin desearlo era de un 16% en 2013, de un 14% en 2014 y de un 14% en 2015. Para el caso concreto de Donostia, el informe hace una extrapolación de las estadísticas ofrecidas por el Instituto de la Juventud (Injuve). Si la migración juvenil cualificada se estima en 218.000 personas para el periodo 2008-2013, a la ciudad le correspondería una cuantificación acumulada aproximada de 867 para ese mismo periodo.
(Puede haber caducado)