A la caza de cómplices de Amri

Túnez detiene al sobrino del presunto terrorista de Berlín e investigan una conexión española

El Mundo, CARMEN VALERO BERLÍN, 25-12-2016

La investigación sobre el atentado al mercadillo navideño de Berlín se ha convertido para la Fiscalía General alemana en un rompecabezas que se agranda y complica a medida que van surgiendo nuevas pistas. La más reciente y llamativa tiene que ver con el lugar donde el tunecino Anis Amri, presunto autor de la matanza, fue detectado y abatido en la madrugada del viernes por la policía italiana. Fue en los alrededores de la estación de metro de Sesto San Giovani, en Milán. Es un barrio con fuerte presencia salafista. Está a cinco minutos caminando de la empresa que suministró a la alemana Thyssen el material para construcción que cargó el camión con el que se realizó el ataque. Un equipo de la Oficina alemana de Investigación Criminal (BKA) viajó ayer a Italia.

El hermetismo con el que la Fiscalía Federal prosigue la investigación deja las muchas preguntas que emergen de esas extrañas coincidencias en el aire, pero alimenta la tesis de que Amri contó con una red de cómplices, en la preparación del atentado y en su huida a través de los 1.033 kilómetros que separan Berlín de Milán, cruzando las fronteras de Francia e Italia, con una orden internacional de detención y armado.

En ese sentido, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aseguró ayer que las fuerzas de seguridad españolas investigan «posibles relaciones» de Amri, con España y «con alguna persona en concreto, sobre todo». En una entrevista en la cadena Cope, recogida por Servimedia, Zoido dijo que estas investigaciones se han iniciado a partir de «datos recibidos de las autoridades alemanas», pero rehusó ofrecer más datos.

Las fuerzas de seguridad tunecinas también se han involucrado en la investigación y procedido a la detención de tres varones de entre 18 y 23 años, entre ellos el sobrino de Amir, como supuestos miembros de una célula yihadista activa entre Fouchana, al sur de Túnez y Ueslatia, pueblo donde nació Amri. Todo indica que este tunecino de 24 años, que juro lealtad al autodenominado Estado Islámico (IS) según un vídeo distribuido por la agencia del grupo yihadista, llegó a Italia procedente de la ciudad francesa de Chambéry, si bien el ministro francés de Interior, Bruno Le Roux, ha pedido «prudencia» respecto a esas informaciones, basadas en los billetes de tren que el terrorista llevaba encima.

«El sobrino, que reconoce en Amri a una especie de emir del grupo yihadista en Alemania, había estado en contacto con su tío a través de la aplicación de Telegram para escapar de la policía», precisó el ministro alemán. Y también confesó que Amri le había «enviado dinero» por correo con una identidad falsa para que se uniera a él en Alemania.

«Ha sido listo, lo tenía bien planeado», reconoció el Fiscal Federal, Peter Frank, para quien su pregunta más inmediata es si el arma que utilizó Amri para disparar al verse abordado por policía italiana es la misma que disparó la bala que mató al camionero polaco, Lukas U. hallado muerto en el asiento del copiloto.

En el tiroteo con los agentes italianos, Amri utilizó una pistola del calibre 22. Sobre arma que acabó con la vida del camionero polaco, de 37 años, se cree que también es de pequeño calibre. La investigación alemana sólo ha confirmado que «no se ha encontrado».

Lo que se sí está en poder de la Fiscalía es el teléfono móvil de Amri, una prueba de la que no se había informado y que está siendo analizada con la intención de obtener datos relevantes sobre los preparativos y ejecución del atentado, en el que 12 personas murieron y otras 48 resultaron heridas, muchas de gravedad. Entretanto, todas las victimas mortales han sido ya identificadas.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)