Final de la huida en Milán

El hombre más buscado de Europa es abatido por la policía italiana tras cruzar dos fronteras europeas sin ser identificado El tunecino Anis Amri, autor del atentado con camión en Berlín, llegó a Italia en tren

El Mundo, SORAYA MELGUIZO MILÁN, 24-12-2016

Anis Amri se había convertido en el terrorista más buscado de Europa después de que el pasado lunes estrellara un camión robado contra un mercado navideño en una céntrica calle de Berlín. Doce personas perdieron la vida en el atentado. Desde entonces, las autoridades europeas le habían perdido de vista. Hasta ayer. El terrorista falleció en Milán durante un tiroteo con la policía italiana. Según confirmó pocas horas después el ministro de Interior transalpino, «el hombre que ha muerto es sin lugar a dudas Anis Amri».

En la madrugada del viernes, dos agentes de policía italianos –uno de ellos en prácticas– pidieron la documentación a un hombre en un control rutinario en los alrededores de la estación de tren de Sesto San Giovanni, un barrio popular en la periferia de Milán, sin sospechar que se trataba del peligroso fugitivo.

El hombre, cuya identidad se confirmaría sólo horas más tarde, explicó a los agentes en un correcto italiano que acababa de llegar de Calabria, una región del sur de Italia, y no tenía su documentación. Fue entonces cuando los policías le pidieron que vaciara la mochila que llevaba. Del interior, Amri comenzó sacando varios productos de higiene personal de marca alemana hasta que sorprendió a los policías con una pistola del calibre 22. El terrorista disparó en el hombro a uno de ellos y salió huyendo. Escondido detrás de un coche, gritó: «¡Policías bastardos!». El otro agente, en prácticas, respondió al ataque y abrió fuego contra el terrorista. Amri recibió un disparo en el pecho y murió diez minutos más tarde. El agente herido se encuentra fuera de peligro. Las huellas digitales han confirmado que se trata de Anis Amri, de 24 años.

El suceso se produjo alrededor de las tres de la madrugada. Amri había llegado a Milán sólo dos horas antes. Unos billetes de tren encontrados entre sus pertenencias confirman que el tunecino había llegado a Italia en un tren que había partido de Chambéry, en Francia, y había pasado por Turín. Una vez en la Estación Central de Milán, habría cogido el metro hasta Sesto San Giovanni.

La Digos, la división de la policía italiana especializada en la lucha contra el terrorismo, está estudiando varias hipótesis. La principal es que el terrorista tenía intención de viajar hasta el sur del país. El dilema que se plantea es saber cómo el hombre más buscado de Europa pudo atravesar tres países en cuatro días sin ningún problema. En la mochila las autoridades italianas han encontrado un cuchillo y algo de dinero. No hay rastro de documentación ni móviles. «Era como un fantasma. No dejaba pistas», ha dicho el superintendente de la policía de Milán, Antonio De Iesu.

Las autoridades italianas temen que Amri podría haber intentado buscar cobijo en alguna célula islamista radicada en el país transalpino. Anis Amri conocía muy bien Italia. Había llegado a la isla de Lampedusa a principios de 2011 a bordo de una barcaza de inmigrantes cuando aún era menor de edad. Después de pasar por varios centros de acogida de inmigrantes , en octubre de ese mismo año es acusado y condenado a cuatro años de cárcel por lesiones, amenazas y por haber provocado un incendio junto con otros inmigrantes en uno de los centros donde estaba acogido. Estuvo encarcelado en la isla de Sicilia, primero en una prisión de Catania y luego en Palermo. Según sospechan las autoridades italianas es ahí donde pudo radicalizarse. Durante ese periodo son varios los informes internos que le señalan como un «sujeto peligroso», «radicalizado» y «líder de los islamistas en el interior de la cárcel».

El 18 de mayo de 2015, tras cumplir íntegramente la pena, Amri abandona la prisión del Ucciardone, en Palermo. Las autoridades italianas inician sin éxito el procedimiento de expulsión y entregan al joven a los responsables de extranjería de la policía de la capital siciliana, que lo trasladan al Centro de Identificación y de Expulsión de Caltanissetta. Túnez se niega a readmitir en su territorio al joven. La policía italiana se limita entonces a inscribir su expediente en el Sistema de Información de Schengen (SIS) y le piden que abandone Italia. Amri desaparece sin dejar rastro.

«El hombre que ha muerto era sin lugar a dudas Anis Amri», insistió en dejar claro el ministro de Interior italiano, Marco Minniti, durante la rueda de prensa que ofreció después del suceso. Minniti aseguró que el sistema de seguridad italiano había funcionado. «En Italia existe un nivel elevado de control del territorio que permite identificar a un hombre en búsqueda y captura, y neutralizarlo. Eso significa que el sistema de seguridad funciona». Minniti ha explicado que las autoridades alemanas habían sido advertidas de la operación y que «a partir de este momento existe una plena colaboración».

El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, aseguró que el suceso demuestra la importancia de «aumentar el control en el territorio» y «aumentar la colaboración a nivel internacional». Desde que se produjo el atentado en el mercadillo navideño de Berlín, Italia ha aumentado los niveles de alerta en las principales ciudades del país. «Estamos trabajando en la seguridad. La atención permanece máxima, las amenazas no deben ser infravaloradas», concluyó Gentiloni.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)