La Policía alemana filtró a la ultraderecha datos del atentado y el sospechoso
Amri, cuyas huellas estaban en el camión, “no rezaba y bebía en Túnez, pero la cárcel le radicalizó”, dice la familia
Diario de Noticias, , 23-12-2016Pamplona – Un tuit del líder del movimiento islamófobo Pegida, Lutz Bachmann, dos horas después del atentado del lunes contra un mercadillo de Navidad en Berlín, en el que apunta a un nacional tunecino como principal sospechoso, ha abierto un debate sobre posibles filtraciones en la policía. “Información interna de la dirección de la Policía de Berlín: autor, tunecino musulmán. Que el fiscal federal asuma indica la veracidad”, escribía el líder de Patriotas contra la Islamización de Occidente (Pegida) en la red a las 22.16 hora local del mismo día del atentado.
El tuit, que en su momento pasó desapercibido, cobró una nueva dimensión después de que el miércoles se conociera que se busca a un ciudadano tunecino de 24 años tras encontrarse su documentación en la cabina del camión con que se cometió el atentado, en el que murieron doce personas y casi cincuenta resultaron heridas. “Podemos descartar de forma definitiva que el 19/12 hubiera informaciones sobre nacionalidad tunecina del sospechoso”, negaba ayer la Policía de Berlín también vía Twitter como reacción al debate suscitado por el mensaje del líder de Pegida.
El tuit de Bachmann suscitaba también la duda de si la policía podría haber estado siguiendo la pista al tunecino Anis Amri al poco de haberse cometido el atentado a pesar de la detención en un primer momento de un solicitante de asilo paquistaní. “Queridos medios, lo confieso, por supuesto sólo contaba con mi bola de cristal, no con un informante. Y ahora, por favor, silencio, ¿ok?”, respondía ayer el propio Bachmann contra la evidencia en un tuit.
Amri estaba en la mira de las agencias de Inteligencia europeas y de EEUU por su historial delictivo y sus contactos con redes yihadistas que le habrían llevado a ofrecerse como mártir del Estado Islámico. El sospechoso salió de Túnez hace siete años y llegó a la isla italiana de Lampedusa. En Oueslatia, su ciudad natal, fue condenado in absentia a cinco años de cárcel por un robo violento y ya en Italia cumplió cuatro años de pena por un incendio en un colegio.
Tras salir de prisión en Italia, donde según la familia se habría radicalizado, huyó a Alemania. Allí estuvo en contacto con Abu Walaa, un islamista detenido el pasado noviembre junto a otras cuatro personas que formaban parte de una red yihadista que aportaba combatientes a Estado Islámico.
Amri preguntó a un hombre que era confidente de la Policía de Renania del Norte – Westfalia cómo podía adquirir armas de fuego. Además, buscó en Internet cómo fabricar explosivos y se comunicó al menos una vez con el grupo terrorista EI por medio de Telegram, sin embargo, no fue detenido. Los responsables de seguridad cesaron su vigilancia en septiembre al no consolidarse sus sospechas de que planeaba un ataque.
En su localidad natal en Túnez, Amri bebía alcohol y nunca rezaba, aseguraron sus hermanos. Ahora, es el principal sospechoso del atentado contra el mercado navideño en Berlín y dos de sus hermanos, Walid y Abdelkader, temen que el solicitante de asilo pueda haberse radicalizado durante los cuatro años que pasó en prisión. “No nos representa”, declaró Abdelkader, que le pidió que se entregase. “Fue a prisión con una mentalidad y cuando salió tenía otracompletamente diferente”, dijo. – D.N.
(Puede haber caducado)