Veredicto récord en la sentencia de culpabilidad contra el autor de la matanza de negros en Charleston
La Vanguardia, , 15-12-2016Visto y no visto. El jurado precisó este jueves de escasamente una hora en su deliberación para condenar al supremacista blanco Dylan Roof, de 22 años, como culpable de crímenes de odio con el resultado de nueve negros muertos, tal como le imputó el gobierno federal.
El mismo jurado volverá a reunirse a partir de enero para decidir si le imponen la pena capital o la cadena perpetua. La cuestión psiquiátrica será decisiva a la hora de una opción o la otra. En total, el veredicto reconoce su culpabilidad en más de 30 cargos.
El caso, que conmocionó a Estados Unidos, sucedió en junio del 2015. Roof entró en una de las iglesias históricas de la comunidad afroamericana de Charleston (Carolina del Sur) y, tras permanecer allí durante una sesión de estudio de la Biblia, sacó la pistola y empezó a disparar. Hubo sobrevivientes, pero a uno en concreto le dijo que le perdonaba la vida para que explicara lo sucedido. Durante el ataque, el pistolero aseguró que cometía el crimen para vengarse de las agresiones y violaciones que los negros cometen sobre los blancos.
El Departamento de Estado, bajo las ordenes de la afroamericana Loretta Lynch, impulsó la acusación de odio. Los expertos se preguntan que pasará a partir de ahora, con la nueva administración. A Lynch le sustituirá Jeff Sessions, reconocido racista por actuaciones anteriores, quien llegó a elogiar al Ku Klux Klan, estandarte de los nacionalistas blancos.
El juicio ha estado en vuelto por la controversia porque Roof pidió defenderse a si mismo, cosa que el juez le concedió. Luego, el acusado dio marcha atrás de forma parcial. Además, rechazó la opción de subir al estrado y prestar testimonio.
En ese momento ya parecía todo dicho. El jurado pudo ver el vídeo interrogatorio de más de tres horas en las que Roof reconocí que había tenido que hacer lo que hizo. Incluso se declaró seguidor de Hitler. En aquel momento sólo le sorprendió el calado de su masacre. “Al irme pensé que no había matado más que a cuatro o cinco”, sostuvo.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que entraba en la iglesia y en el que salía. Su imagen parecía ser la de una persona totalmente tranquila.
Le persiguieron durante varias horas. Le detuvieron en un atasco, después de que una mujer avisara a la policía. Detectó allí parado al joven perseguido por la matanza de Charleston.
Una vez detenido, en su ordenador encontraron un manifiesto de los supremacistas declarando la guerra contra los negros. Su aparición en fotos con la bandera surista también provocó un profundo debate. Esto llevó al estado de Carolina del Sur ha retirar el emblema confederado, considerado como un insulto por los afroamericanos al ver un símbolo de la esclavitud, del parque de acceso al capitolio estatal.
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