Mesa de Redacción

Fortificar la frontera

Diario de noticias de Gipuzkoa, Por Jorge Napal, 12-12-2016

la militarización de fronteras que se impone hoy en día a cara descubierta no ofrece resultado, se mire por donde se mire. No hay ninguna medida que frene a quien huye de la guerra y del hambre, como ha vuelto a quedar patente tras el asalto de casi 800 personas al doble vallado fronterizo de Ceuta. Lograron su propósito un total de 438 subsaharianos, y solo ese dato es su alimento. Se trata de la mayor entrada en grupo registrada desde hace quince años, lo que introduce un elemento de reflexión. El Ministerio del Interior ha vuelto a abrir un periodo de “chequeo” de los puntos más vulnerables del perímetro para dotarlo de nuevos medios tecnológicos pero, ¿hasta cuándo el fenómeno migratorio desde la perspectiva exclusivamente de la seguridad? ¿Qué ingenio llegará ahora? ¿Más cuchillas de alambre? ¿Más sensores térmicos? ¿Focos cegadores? ¿Sistemas de agua a presión con pimienta? Nada de ello ha funcionado desde que España comenzó a construir vallas para fortificar su frontera terrestre en 1993 y 1995. Los sucesivos gobiernos conservadores y socialistas han ido aumentando progresivamente la inversión pública dedicada a blindar la frontera, pero no hay ninguna medida que frene a quien huye del hambre y de la guerra.

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