¡Adelante, Europa!

La Vanguardia, Miquel Roca Junyent, 06-12-2016

Una de cal y otra de arena. Las elecciones presidenciales en Austria se han resuelto con una derrota del candidato de ultraderecha y una victoria del candidato proeuropeísta. ¡Buena noticia! Tanto por lo que representa para Europa como para evitar la consoli­dación de una peligrosa corriente xenófoba que nos devolvía a otras etapas de nuestra historia. Ciertamente, el candidato de ultraderecha ha obtenido un resultado notable, pero los austriacos han dado su confianza mayoritaria a un hombre de convicciones democráticas y europeístas. Una vez más: ¡buena noticia!

La mala nos llega de Italia. La derrota de Renzi en el referéndum sobre la reforma constitucional es un factor de inestabilidad en un país que, en este momento, desempeña un papel importante en el proyecto europeo. Sería abusivo leer este resultado – el del referéndum– en clave exclusivamente europeísta. De hecho, el tema no era Europa, sino una cuestión de gobernanza interna. Hasta el punto de que algunos de los contrarios al referéndum eran notables europeístas, como es el caso de Mario Monti. Pero es incuestionable que el resultado de Italia no es una buena noticia para el proyecto europeo.

Europa nació gracias a fuertes y significativos liderazgos. Y se ha hecho grande con la aportación de estadistas que están en la memoria de todos. Ahora, precisamente porque el escepticismo gana posiciones, Europa necesita también de liderazgos reconocidos y respetados. Y no es así. El Reino Unido no puede liderar el proyecto europeo del que dice que se quiere separar; Francia está inmersa en una crisis de envergadura; Alemania arrastra la imagen de ser la responsable de una austeridad excesiva, generadora del distanciamiento social. Sólo nos faltaba una Italia ­inestable, políticamente tocada por un referéndum que tenía mucho de ambición ca­prichosa.

Deberemos aprender a convivir en este clima. Populismo y recelo europeísta; tibieza democrática e insatisfacción social. Pero sería absurdo olvidar que Europa sigue siendo para el mundo el mejor referente de libertad, progreso, paz y seguridad. Muchas trabas, muchas tensiones y desigualdades, pero Europa puede mirar al futuro porque se puede sentir orgullosa de lo que ha hecho desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial.

Sí, una de cal y otra de arena. Pero, a pesar de todo, ¡adelante Europa!

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)