Editorial de diario de noticias

Pobreza infantil y generaciones perdidas

Los datos de Save the Children han vuelto a recordar al Estado español que no está sabiendo traducir los síntomas de recuperación económica en revertir un elevado número de niños pobres (2,4 millones), sólo superado por Rumanía

Diario de Noticias, , 30-11-2016

El Estado español es el segundo país europeo con mayor tasa de niños viviendo en hogares bajo el umbral de la pobreza, con un 29,6% (más de 2,4 millones), solo es superado por Rumanía y está lejos de la media europea del 21,1%, según un informe de Save the Children. En toda Europa, más de 25 millones de niños están en riesgo de pobreza o exclusión social. De nuevo un informe de esta ONG suena como una bofetada al Gobierno de Rajoy y como una señal de alarma ante un proceso doblemente preocupante porque pese a la recuperación económica de los últimos años “las tasas de pobreza infantil siguen siendo de las más altas de Europa”. Este diagnóstico se suma además a otros ya preocupantes que distintas instituciones habían realizado sobre otros dramas generacionales del Estado: la idea de una generación muy preparada condenada a la precariedad o a la emigración económica y la constancia ya que de los hijos e hijas de los actuales habitantes vivirán peor que sus padres y madres, algo que no había sucedido en la Península Ibérica desde los tiempos duros de la Guerra Civil. La pobreza se hereda y se perpetúa. Una familia con escasos ingresos que los dedica a lograr unos mínimos de subsistencia, además de pagar a largo plazo unos altos costes en materia de salud, ve como algo imposible invertir en algo clave como la formación de sus hijos e hijas, lo que les condenará, de nuevo, a no poder progresar en la escala social y replicar el proceso en la siguiente generación mientras la brecha social general se incrementa. Más allá de diferentes iniciativas altruistas y solidarias (recogidas de juguetes, comedores escolares improvisados…) para los menores, los que se requieren son apuestas políticas públicas estructurales e integrales para evitar este corte generacional. En este sentido, el Gobierno de Navarra – con unos datos de pobreza infantil inquietantes, pero lejos de la media estatal – ha dejado claras ya sus apuestas estratégicas en esta materia con diferentes concreciones como el apoyo a las familias con hijos e hijas en la redistribución interna de los recursos para la nueva Renta Garantizada y otras medidas en el ámbito educativo o fiscal. Por mucho que desde UPN se arengue, con grandes banderas de fondo, sobre “obsesiones identitarias”, los hechos y cuentas demuestran que una de las prioridades del Gobierno y las fuerzas del cambio son las personas y sus condiciones de vida.

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