El 65% de los internos del CIE quedó en libertad
La Vanguardia, , 15-11-2016La memoria del fiscal de Extranjería, Fernando Rodríguez Rey da cuenta del funcionamiento del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barcelona durante el 2015. El año pasado ingresaron en las dependencias de la Zona Franca un total de 738 personas, “todos ellos hombres sin que hubiera ningún ingreso de mujeres”, detalla el documento. Las nacionalidades mayoritarias fueron la marroquí –182 personas– y la argelina–217. La media de estancia de los internos en el CIE fue de 28 días. El 63,5% de internos tenía antecedentes policiales.
La memoria indica que en 2015 el 65% de los internos no fueron expulsados pese a ingresar en el centro. ¿Por qué estas personas tuvieron que entrar en el CIE si luego no fueron expulsadas?
En la memoria, el fiscal reconoce que “llama la atención el escaso porcentaje de expulsiones materializadas sobre el total de los ingresos de 2015”. Esta circunstancia se atribuye al hecho de que “hubo una gran mayoría de internos procedentes de pateras y del CETI de Melilla cuya documentación y expulsión es extremadamente compleja”; también a que “el CIE estuvo cerrado durante un tiempo por reformas y eso conllevó el traslado o puesta en libertad de un abultado número de internos y, por último, por la avalancha de peticiones de asilo y protección internacional que se produjeron en 2015”.
El año pasado, se formalizaron un total de 375 peticiones de asilo, la mayoría de solicitantes fueron de personas provenientes de Argelia y Marruecos de las cuales 27 fueron aceptadas a trámite. El fiscal sostiene que “el derecho de asilo constituye una garantía irrenunciable y prioritaria”, pero “los datos apuntan a una cierta utilización de ese derecho como forma de obstaculizar las expulsiones”.
El fiscal también detalla que en 2015 no se hizo uso de las “habitaciones de aislamiento” ya que carecen de cámaras de vigilancia y concreta que 13 reclusos fueron separados a un habitáculo situado a la entrada del vestíbulo y que sí cuenta con cámaras de grabación.
Sobre los incidentes, la memoria indica que en 6 ocasiones se tuvo que aplicar el protocolo para prevenir el suicidio, se produjo un intento de fuga y ocho internos comunicaron el inicio de una huelga de hambre que fue de corta duración.
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