Reacciones mundiales a la victoria de Trump: de la felicitación de Le Pen a la desconfianza en la UE
Temores y replanteamientos de las relaciones con EEUU se han sucedido tras el resultado electoral
El País, , 09-11-2016Tras la victoria del magnate republicano Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, el mundo entero replantea los términos de sus relaciones con ese país. Algunos líderes mundiales han reaccionado con preocupación, otros con entusiasmo o expectativa. Las felicitaciones más efusivas han llegado de los líderes ultras europeos: Marine Le Pen, del Frente Nacional francés; el primer ministro húngaro, el conservador nacionalista Viktor Orbán, escribió en su Facebook: “Felicidades. ¡Qué buenas noticias! La democracia sigue viva”. Y un portavoz del partido de extrema derecha Amanecer Dorado, el tercero más grande de Grecia, ha grabado un mensaje de apoyo en YouTube: “Esta es una victoria para las fuerzas que se oponen a la globalización, luchan contra la migración ilegal y a favor de la limpieza étnica de los Estados”.
El presidente François Hollande ha comparecido en el palacio del Elíseo para decir que el triunfo de Trump “abre un periodo de incertidumbre en el mundo” y que, tras ese resultado, “hay que tomar conciencia de las inquietudes provocadas por los desórdenes en el mundo”, informa desde París Carlos Yárnoz.
En medio de una visible decepción, sus dirigentes se han valido de palabras tan corteses como vacías de emoción: “Como presidente del Parlamento Europeo felicito al nuevo presidente de EE UU, Donald Trump. La UE, varios de cuyos líderes se han referido a la inesperada victoria, está lista para cooperar con el nuevo presidente” ha declarado la mañana de este miércoles Martin Schulz, que hace dos meses había dicho que Trump era un problema no solo para la UE, sino para el mundo entero, informan desde Bruselas Claudi Pérez y Álvaro Sánchez. El primer efecto claro del triunfo republicano es el entierro definitivo del tratado de libre comercio que desde hace tres años negocian la UE y Estados Unidos, el llamado TTIP, ante la visión proteccionista de Trump.
Los populistas antiinmigración de Alternativa para Alemania aplaudieron el éxito de Trump. “Los americanos han optado por un nuevo comienzo y contra la corrupción. Esta oportunidad es histórica”, tuiteó la copresidenta del partido, Frauke Petry.
La primera ministra británica, Theresa May, ha felicitado a Trump por su victoria, tras la que confía en que se mantenga la “relación especial y duradera” entre Reino Unido y Estados Unidos, informa Pablo Guimón desde Londres. “Somos, y seguiremos siendo, fuertes y estrechos aliados en el comercio, la seguridad y la defensa”, dice, en un comunicado, la primera ministra conservadora, que se mostró crítica con Trump durante la campaña. "Espero poder trabajar con el presidente electo Donald Trump, reforzar esos lazos para garantizar la seguridad y prosperidad de nuestras naciones en los próximos años”, añade.
El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, ha dicho que el resultado supone un “inequívoco rechazo del establishment político” y del “fracasado consenso económico”. La ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, ha reconocido que no es el resultado que deseaba pero ha confiado en que Trump “escuche a quienes se sintieron marginados por su campaña” y sea “un presidente para todos en una América moderna y multicultural”. Nigel Farage, el líder del antieuropeo y populista UKIP, que acompañó a Trump en algún acto de campaña, le ha felicitado por su “valentía” y ha comparado su campaña con la que condujo a la victoria del Brexit, la salida de Reino Unido de la UE, en referéndum del pasado mes de junio.
La victoria de Trump, que ha vuelto a sacudirse la cabeza en una noche electoral, como hizo en la victoria del no al proceso de paz en el referéndum, añade aún más incertidumbre al proceso de paz de Colombia, en tanto Estados Unidos ha sido el principal aliado internacional del Gobierno de Juan Manuel Santos durante los cuatro años de conversaciones con la guerrilla, informa desde Bogotá Javier Lafuente. En una reciente entrevista con este diario, el mandatario colombiano confiaba en la victoria de Clinton: “Hillary es una amiga personal, su marido y ella han sido un apoyo para mi gobierno y los anteriores. No tengo si no elogios para ellos. A Trump no lo conozco, pero sí puedo opinar que sus políticas no son las que estamos abanderando”.
Estados Unidos fue un aliado clave en la lucha contra el narcotráfico y el debilitamiento de las FARC a través del Plan Colombia, que pusieron en marcha las Administraciones de Andrés Pastrana y Bill Clinton. Sin el apoyo económico y de inteligencia militar que proporcionó cuesta pensar que la guerrilla se hubiese sentado a negociar en La Habana con el Gobierno colombiano. Estados Unidos ha contado con un enviado especial para el proceso de paz, Bernie Aronson, clave a la hora de desatascar algunos de los temas más delicados de las conversaciones, como es el caso de las extradiciones.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha sido uno de los primeros en felicitar a Trump por telegrama. Horas después, en un discurso ante embajadores ha declarado que Moscú está dispuesta a contribuir a la reconstrucción de las relaciones con Estados Unidos con Donald Trump como presidente. “Entendemos que esto no será un camino fácil teniendo en cuenta la lamentable degradación de las relaciones”, dijo. “Sin embargo, Rusia está listo”.
El triunfo del republicano abre para las relaciones ruso – norteamericanas un nuevo escenario en el que se perfilan simultáneamente nuevas oportunidades y nuevos peligros, informa desde Moscú Pilar Bonet. De entrada, se puede esperar que quebrante clichés y rutinas establecidas con inquilinos de la Casa Blanca mucho más previsibles que Trump. La mayoría de los rusos y parte de la clase política, preferían a Trump, según las encuestas.Para la agenda de Putin de lograr un reformateo de la geoestrategia mundial, Trump puede tener sus ventajas, por ejemplo, una mayor comprensión e incluso un acuerdo que permitiera legitimar la anexión de Crimea, así como la posibilidad de que los norteamericanos se enfríen respecto a los aliados de la OTAN vecinos de Rusia.
El nuevo presidente norteamericano “también asume responsabilidad por el liderazgo global de EEUU en el mundo democrático”, afirmó el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, en su mensaje de felicitación a Trump, según el comunicado difundido por el servicio de prensa del jefe del Estado en Kiev. Poroshenko expresó su esperanza de que EEUU “continuará suministrando apoyo a la “lucha de Ucrania contra la agresión rusa” para “restaurar la soberanía e integridad territorial de Ucrania” y también para “realizar reformas a gran escala”, incluida la lucha contra la corrupción. El líder agradeció las declaraciones de la embajadora norteamericana, quien dijo que las sanciones contra Rusia “continuarán en diciembre” y que la nueva administración estadounidense “seguirá siendo un socio fiable en la lucha por la democracia”.
El primer ministro Benjamín Netanyahu no se pronunció hasta después del mediodía sobre la elección de Trump –al que calificó de “auténtico amigo de Israel”– como próximo comandante en jefe de su mayor aliado, informa Juan Carlos Sanz desde Jerusalén. A pesar de los resquemores sobre la supuesta neutralidad del presidente electo en el conflicto de Oriente Próximo, Netanyahu mantiene con él lazos indirectos a través de uno de sus principales partidarios en Estados Unidos, el magnate de los casinos Sheldon Adelson, que ha contribuido con grandes sumas a la campaña del republicano. El líder israelí apeló al “vínculo férreo” entre ambos países, “basado en valores, intereses y un destino compartidos”. Trump, por su parte, ha prometido que, en contra de la política de los anteriores presidentes, trasladará de Tel Aviv a Jerusalén la Embajada estadounidense en Israel. Ante el supuesto halo anti intervencionista que le rodea, el portavoz de la Autoridad Palestina Nabil Abu Rudeina se dirigió también a Trump para solicitarle que colabore en la solución de los dos Estados para impedir “la inestabilidad en la región".
Desde Marruecos, donde se celebra la cumbre climática COP22 que acogerá en Marrakech a 20.000 personas hasta el próximo 18 de noviembre, la felicitación del rey Mohamed VI no tardó en llegar a Washington. El monarca, que mantiene excelentes relaciones con Hillary Clinton, se ha implicado de lleno en la organización de esta cumbre con la intención de convertir a Marruecos en el abanderado del continente africano en la lucha contra el cambio climático, informa desde Marrakech Francisco Peregil.
Trump, sin embargo, ha expresado su intención de “renegociar” el acuerdo de París. Renegociarlo significa que Estados Unidos se pensará mucho cada dólar que envíe al exterior destinado a combatir el cambio climático. Y precisamente, una de las claves de la COP22 consiste en definir cómo los países desarrollados van a aportar cada año 100.000 millones de dólares a los menos industrializados (sobre todo a los países africanos) para combatir los daños del cambio climático y fomentar la implantación de nuevas tecnologías.
En su mensaje de felicitación el rey se centró en los intereses compartidos por Estados Unidos y Marruecos. El monarca ha ensalzado “la gran experiencia profesional” de Trump, como un “aporte innegable” a la presencia internacional activa de Estados Unidos sobre la escena mundial. Mohamed VI ha recordado también los “vínculos de amistad” y “las relaciones históricas fuertes” entre los dos países. Y, por supuesto, mencionó la coordinación de ambos Estados en la lucha “contra todas las formas de extremismo”.
El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, ha enviado una diplomática felicitación a Trump. “En nombre de Italia le felicito y deseo buen trabajo, convencido de que la amistad italoamericana permanecerá fuerte y sólida”. Renzi, quien fue agasajado por Barack Obama dedicándole la última cena de Estado y que había mostrado sus preferencias por Hillary Clinton, admitió que el resultado electoral en EE UU es “un hecho político nuevo” que, junto, demuestra la llegada de una “nueva era”, informa desde Roma Pablo Ordaz.
Una nueva era a la que se siente convocado el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, quien pretende liderar a la derecha en las próximas convoctarias electorales. Salvini ha sido el primero en reaccionar a través de las redes sociales, colgando en su perfil de Twitter dos fotografías, una en blanco y negro en la que se ven a Barack Obama y Matteo Renzi, y otra, en color, en la que posan juntos Donald Trump y él bajo el epígrafe: “Buen día. Ahora nos toca a nosotros”. La Liga Norte, que se manifestará el sábado en Florencia contra las reformas constitucionales que Renzi pretende validar en el referéndum del 4 de diciembre, advierte: “Después de Trump, es el momento de nuestros aliados europeos. Holanda, Austria, Alemania, Francia”.
El presidente argentino Mauricio Macri se ha limitado a una rápida felicitación diplomática por twitter y ha expresado su deseo de que puedan trabajar juntos, informa Carlos E. Cué desde Buenos Aires. La política argentina lleva un año entero mirando a EEUU para casi todo. La relación se había recompuesto después de años de enfrentamiento durante el kirchnerismo, El Gobierno de Macri apostó claramente por Hillary Clinton, sin disimulo, y su derrota dejó a todos descolocados y sumidos en cálculos económicos y políticos. Susana Malcorra, la canciller, había enviado horas antes por redes un mensaje lamentando la derrota de Clinton.
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