La débil ´linea Maginot' de Hillary Clinton
El Mundo, , 07-11-2016Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Francia tenía un sistema de fortificaciones de 450 kilómetros de largo en su frontera con Alemania. Era la Línea Maginot, que tomaba su nombre del ministro de Defensa galo, André Maginot, era impenetrable. Hasta que, en 1940, los nazis conquistaron Francia en seis semanas. No rompieron la Línea Maginot. En vez de eso, la rodearon. Cuatro años más tarde, la Muralla Atlántica, la supuestamente invencible línea nazi para impedir un desembarco aliado en el continente, no sirvió para nada en Normandía.
En estas elecciones, la campaña de Hillary Clinton ha hablado, si no de una Línea Maginot (que eso trae recuerdos de ridículo estratégico), sí de una serie de muros para frenar a Donald Trump que, a falta de 24 horas para las elecciones, están desmoronándose, a medida que el 13% de votantes indecisos que había la semana pasada parecen irse decantando por el candidato republicano.
Estas son las líneas de defensa de la candidata demócrata a la Casa Blanca:
LA ‘MURALLA ATLÁNTICA’.Pasa por cinco estados de EEUU: New Hampshire, Pensilvania, Virginia, Carolina del Norte, y Florida. Es la batalla más decisiva. Según la web de estadísticas FiveThirtyEight, Florida tiene un 17% de posibilidades de decidir quién va a ganar las elecciones; Pensilvania, un 11,6%; y Carolina del Norte un 11%.
Si Trump no gana en Carolina del Norte o en Florida, su camino hacia la victoria estará, salvo un milagro, matemáticamente cerrado. Pero, si Hillary pierde Pensilvania, estará en una situación casi desesperada. Virginia está sólidamente en el campo de Clinton, y Pensilvania parece orientarse en la misma dirección. En los otros tres estados, ambos están empatados.
EL STALINGRADO DEL ‘CINTURÓN DEL ÓXIDO’.Pasamos de la lucha en la costa a la guerrilla urbana en las ciudades industriales del Medio Oeste y en los bosques de Michigan, Wisconsin y Ohio. O sea, a combatir calle por calle por el voto.
Trump necesita ganar los tres estados, y, por ahora, las encuestas sólo le favorecen de forma inequívoca en Ohio. Sin embargo, desde hace una semana, la línea de defensa demoscópica de Hillary en Michigan y Wisconsin se está viniendo abajo. A fin de cuentas, en las primarias demócratas, Hillary iba 20 puntos por delante de Bernie Sanders y acabó perdiendo en Michigan, así que puede pasar cualquier cosa.
EL VALLE DEL PANSHIR. O sea, el desierto y las montañas, como el Valle del Panshir, en el que las guerrillas de Ahmad Shah Masud atizaron a los soviéticos, primero, y a los talibán, después, en Afganistán. Tanto se parece que en esos territorios –Colorado y Nevada–, las Fuerzas Armadas de EEUU se entrenan para combatir en Afganistán, porque el paisaje y el clima son idénticos. Hasta hace una semana éste era territorio ganado por Clinton; ahora, puede ir para cualquiera de los dos. Encima, y muy del estilo afgano, una tribu ha quebrado su afiliación política habitual y va por libre: son los mormones, que, aunque conservadores, no quieren a Trump, y tienen su propio candidato: Evan McMullin.
LA ‘LÍNEA SIGFRIDO’ DE LA COSTA IZQUIERDA.La Línea Sigfrido fue el último intento de los nazis de crear una barrera frente a los Aliados en el frente occidental. Nadie espera que California, Oregón, y Washington –lo que en EEUU se conoce y se llama como la Costa Izquierda, tanto desde el punto de vista de su posición en el mapa como del de su ideología– vayan a ser decisivos, salvo que en los otros frentes ya mencionados se produzcan una serie de carambolas estadísticas.
Todo eso si esta batalla, que se alzará con un ganador el martes, no acaba en los tribunales. Porque, hablando de murallas, los mongoles no invadieron China asaltando la Gran Muralla, sino sobornando a los guardias del emperador.
(Puede haber caducado)