Las burlas de un comisario europeo sobre gais, chinos y valones causan un alud de críticas
Un vídeo recoge las salidas de tono en una cena de Oettinger, responsable europeo de Sociedad Digital
El País, , 01-11-2016La corrección política se da por supuesta en Bruselas. Portavoces y comisarios comunitarios se expresan en las ruedas de prensa diarias en la Comisión Europea con una cuidadosa terminología. “No vamos a hacer comentarios sobre ese tema” es una fórmula habitual para eludir pronunciarse sobre cualquier cuestión que estimen inconveniente diplomáticamente o sobre la que no tengan suficiente información. En ese contexto, los comentarios sarcásticos y las burlas del comisario alemán Günther Oettinger sobre homosexuales, valones o chinos, han desatado una tormenta de críticas, con algunos eurodiputados exigiendo su renuncia y cuestionando su posición en el organigrama comunitario, donde suena para hacerse con la cartera de Presupuestos.
Las salidas de tono de Oettinger, miembro de la CDU, el partido de Angela Merkel, y actual comisario de Economía y Sociedad Digital, fueron grabadas en vídeo la semana pasada durante un discurso concebido para amenizar una cena de la patronal de empresarios en Hamburgo. En un escenario mucho más relajado que el atril de la Comisión Europea, Oettinger dejó a un lado el burocrático lenguaje comunitario para expresarse sin cortapisas.
El comisario utilizó la frase “gente de ojos rasgados” para referirse a los nacionales de China, y se burló de la vestimenta y el peinado de los miembros de una delegación del gigante asiático que mantuvo un encuentro con la UE. “La pasada semana, ministros chinos nos visitaron para la cumbre anual China – Unión Europea. Nueve hombres. Un partido. Nada de democracia. Una proporción inexistente de mujeres . Todos ellos de traje azul oscuro. Todos peinados de izquierda a derecha con abrillantador de zapatos negro”.
Oettinger también se despachó a gusto contra las reformas promovidas por la ministra de Trabajo de Alemania, la socialdemócrata Andrea Nahles: “La agenda alemana incluye ayudas a las madres. Ayudas obligatorias, la jubilación a los 63 años, ayudas por el nacimiento de hijos y el estúpido peaje en las autopistas que nunca será introducido. Al final, quizá se acabe aprobando el matrimonio homosexual obligatorio”, afirmó entre las carcajadas de los asistentes. “La edad de jubilación acabará siendo de 61 o 60 años. En ese caso le diré a mi hijo que deje la escuela no después de estudiar 12 o 13 años, sino tras 19 años. Así estudiará mucho tiempo y después se jubilará sin haber trabajado un solo día”, añadió con ironía.
El desliz del comisario puede salirle muy caro. La marcha de la actual comisaria de Presupuestos, Kristalina Georgieva, al Banco Mundial a partir del próximo 2 de enero, situaba a Oettinger, un político veterano que antaño ostentó la cartera de Energía, como principal candidato en las quinielas para sucederla. Cualquier cambio de cargo ha de contar con el consentimiento del Parlamento Europeo, donde los exabruptos pueden costarle la reprobación pública de los eurodiputados. De momento, la Comisión no se plantea abrir una investigación, pero la ONG francesa SOS Racismo ha pedido a Merkel y Juncker que le sancionen por sus “comentarios racistas” que “rezuman homofobia y sexismo”.
Sus comentarios no solo provocaron risas en la sala, también despertaron indignación. El agregado comercial de Valonia y Bruselas, que se encontraba en la cena, se levantó y se fue en mitad de la intervención de Oettinger debido a sus palabras sobre el rechazo de Valonia al CETA, el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá. “En mi mesa los invitados me preguntaban sobre el acuerdo, pero sin agresividad. Entonces Oettinger tomó la palabra y refiriéndose al CETA dijo [y cito de memoria porque no lo grabé]: ‘No es aceptable que una microregión dirigida por comunistas bloquee toda Europa’”, explicó el representante valón al diario belga Le Soir. La respuesta del presidente valón, Paul Magnette, llegó en forma de pregunta. “¿Será tan dura la Comisión con las expresiones racistas – homófobas de Oettinger como frente a los que defienden la transparencia y la democracia? Estaremos pendientes”.
La reacción de Bruselas ante las palabras de barra de bar de Oettinger ha sido tibia. El portavoz de la Comisión Europea eludió cualquier disculpa en nombre de la institución e insistió en que Oettinger ya había aclarado “detalladamente” esos comentarios. “No tenemos nada que añadir”, cerró. En la misma línea, Steffen Seibert, portavoz del gobierno de Merkel, cuyo ejecutivo decide qué comisario debe representar al país en Bruselas, señaló que sigue contando con la total confianza. de la canciller. Entretanto, Oettinger se ha limitado a justificar en el diario alemán Die Welt que empleó un lenguaje coloquial y explicó que usó expresiones como “ojos oblicuos o rasgados” al hacer referencia, de forma informal, a la competencia económica que representan países como China o Corea del Sur.
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