SITAPHA SAVANÉ «Un tuit político y soy un ‘negro de mierda’»

Pívot del Movistar Estudiantes. Mañana, derbi contra el Real Madrid

El Mundo, LUCAS SÁEZ-BRAVO MADRID, 22-10-2016

Mañana (18.30 h.) contra el Madrid, cantará la Demencia con guasa a su nuevo héroe. «Aunque votes a Podemos, en el Estu te queremos. Tienes pasta en Venezuela y más años que mi abuela». Porque Sitapha Savané (Dakar, 1978) no es un jugador más. Es un político que alarga admirablemente su carrera en ACB, donde, si todo va bien, esta temporada se convertirá en el extranjero con más partidos, superando a Prigioni (458).

Si todo va bien, pronto también estará de lleno en el ruedo político. Su intención era regresar a su país natal, donde sus padres son toda una institución de la izquierda, pero… «En las dos últimas elecciones recibí ofertas en España para concurrir a listas, con posibilidades reales de salir elegido», admite, y abre la puerta. «Llevo 16 años aquí, juré la Constitución hace más de 10. Me siento tan español como senegalés. Antes veía que en Senegal se me necesitaba mucho más en el campo político, pero con los últimos años tan convulsos en España, no sobra gente».

Aunque esquiva la pregunta con una sonrisa, esas ofertas llegaron desde Podemos, el partido con el que más se siente identificado –sólo hay que repasar su Twitter–. Comparte simpatías con Iglesias y Errejón. «Pablo ha estado bastante liado el hombre como para venir a verme. Pero tengo pensado invitarle. También a Ramón Espinar, que es muy de Estudiantes», confiesa. «Quiero quedar más con ellos. Y también con gente de otros partidos. Todo el mundo habla como si yo tuviera el tercer carnet de Podemos tras Iglesias y Errejón. He sido votante socialista casi toda mi vida. El partido de mi padre pertenece a la Internacional Socialista. Lo que está claro que soy una persona de izquierdas», reivindica.

Media hora con Taph–está abrumado con Madrid: «Sé que no voy a acabar con los museos ni con las obras de teatro de aquí…»– en la semana del derbi deviene en una charla sobre la actualidad política de España. Insólito en un deportista de elite, aunque él echa un capote al gremio. «Hay muchas personas en el deporte que tienen opinión, pero no se atreven públicamente, por las reacciones que suelen recibir. Me parece contradictorio. Nos quejamos de la burbuja en la que viven los deportistas, pero sin embargo, pongo un tuit y me llueven palos. En mi caso, desde ‘negro de mierda’ y ‘vete a tu país’ a ‘desagradecido’ si opino sobre Cataluña. Por eso los deportistas huyen de polémicas, bastante tienen con ganar sus partidos», admite el pívot, al que le viene de cuna. Sus padres, ambos, ejercieron la política en Senegal y «siguen muy activos a nivel social, pese a su edad». Landing, opositor, llegó a estar en la cárcel; Marie Angélique fue funcionaria en la ONU: se conocieron en un mitin en París, en mayo del 68. Él estudió Económicas en la US Navy y, frustrado su anhelo NBA, aterrizó en Menorca. En 2003 ascendió a ACB con el Tenerife. «Dijeron que no haría carrera en la ACB. Me lo tomé como gran motivación ese verano. Cogía recortes de opiniones en el periódico negativas hacia mi capacidad de ser el extranjero del equipo. Cuando una mañana despertaba un poco vago, lo miraba como recordatorio», cuenta después de 14 temporadas en la máxima categoría, toda una institución que también pasó por Gran Canaria (en dos etapas) y Joventut. Y ahora, «profesor» y titular en Magariños.

– ¿Cómo se prepara uno para el después con tanta competición?

– Cuando acabé la Universidad, no podía quedarme sólo con el baloncesto. A nivel intelectual, necesitas estimulación y seguir formándote aunque no sea en las aulas. Siempre me ha encantado leer, es la mejor manera de seguir creciendo y aprendiendo. Es lo que he ido haciendo a lo largo de mi carrera. Para el post baloncesto, voy a hacer un MBA, en Barcelona. Sigue siendo el plan. El problema es que cada año he ido estirando mi carrera un poco más. Estoy con ganas de empezar con un reto diferente en mi vida.

– ¿Alguien le aconsejó no opinar?

– A nivel de club no, pero sí de manera indirecta. Pero se da la circunstancia que he llegado a Twitter al final de mi carrera, con la libertad de decir: ‘si alguien no me va a fichar por lo que opino, pues yo soy el primero que no tiene interés en jugar para ti’. No tengo sponsors que perder… Y en general, creo que no insulto a nadie. Muchos de mis mejores amigos a nivel deportivo son muy de derechas y no hay nada más divertido que debatir con ellos durante los largos viajes. No tengo que demonizar a alguien por ser de derechas. Tú opinas una cosa y yo otra, pero se supone que los dos queremos lo mejor para este país. Eso también vendría bien a los políticos en general. No hay antiespañoles. Nunca he escuchado a Pablo Iglesias decir que quiere que Cataluña se vaya fuera de España ni a nadie de la cúpula de Podemos. Sólo hablan de cómo resolver este problema y opinan que hay otro camino.

– Ex votante socialista, simpatizante de Podemos. ¿Cómo se explica lo que está ocurriendo?

– Me da pena. Una de las cosas que he visto en todo el mundo es la inhabilidad de la izquierda para unirse. Tal vez por nuestra naturaleza, a nivel ideológico, tan pasional. La derecha ha demostrado mucha más capacidad de acudir unida a las citas electorales. No me cabe en la cabeza que PSOE y Podemos no sean capaces de entenderse. Pero en España hay muchas cosas que condicionan, entre ellas el tema catalán [se declara partidario del derecho a decidir].

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