presunto cabecilla de una célula yihadista

Uno de los detenidos en El Príncipe se desvincula del EI y "culpa" a José Coronado

Niega que se radicalizara en prisión, donde coincidió con el  condenado por planear atentar contra la Audiencia 

Deia, EUROPA PRESS, 25-10-2016

Farid Mohammed al Lal, el presunto cabecilla de una célula  yihadista
desarticulada en enero de 2015 en Ceuta en el marco de la  Operación
‘Chacal’, ha explicado ante el tribunal de la Audiencia  Nacional que él
no está sentado en el banquillo de los acusados por  delitos de
integración en organización terrorista, sino por el actor  José
Coronado, en alusión a la serie El Príncipe, barriada donde  residía el
procesado.

MADRID. En el marco de la vista que ha comenzado este martes contra los  seis presuntos yihadistas a quienes se les imputa delitos de  integración en organización terrorista y tenencia de armas, Farid,  que se ha presentado como “delincuente de toda la vida”, ha  respondido a preguntas de su abogado con un relato inverosímil  argumentando que el actor entró su domicilio vestido de policía junto  con otros agentes y le asestó un puñetazo, implicando también a Hiba  Abouk,  actriz de dicha serie.


Al Lal, que se enfrenta a una pena de doce años y medio de prisión  por los dos delitos, ha reconocido a preguntas de las partes que  colgó vídeos caseros en redes sociales de diferentes entrenamientos  que hizo con otros acusados, hermanos suyos, y con un audio que  recogía cánticos de la yihad.


Al respecto ha dicho que su vecino indexó la música a los vídeos  “porque le gustaba el ritmo” pero ha descartado cualquier vinculación  con el yihadismo,  pese a la tesis defendida por el fiscal  Anticorrupción, Daniel Campos, quien apunta que la célula  desarticulada en dos fases a principios de 2015 estaba adscrita al  DAESH con “determinación” de atentar en  España.


El acusado , detenido con el resto en la barriada de El Príncipe,  también ha rechazado ante el tribunal de la Sección Cuarta de la Sala  de Lo Penal que colgara en sus perfiles fotos del Vaticano cubierto  por banderas yihadistas o de los atentados a las Torres Gemelas  acompañadas de un texto en el que los justificaba y al respecto se ha  limitado a señalar que “mucha gente” tenía acceso a su ordenador  personal.


“¿Cómo voy a ser  partidario del Estado Islámico si yo veo porno y salgo en fotos medio  desnudo? Eso no lo haría uno del EI”, ha afirmado a preguntas del  representante del Ministerio Público el acusado quien ha negado  además que el material requisado por la Policía en los registros  efectuados en su domicilio fuera suyo y que lo único que tenía eran  “armas de plástico” de sus sobrinos y cuchillos que empleaba para “la  fiesta del borrego”.


Preguntado por si considera una respuesta legítima atentados  terroristas como el de las Torres Gemelas de 2001, el acusado se ha  limitado a decir que la gente “tiene derecho a defenderse” y que no  por ver un vídeo con tinte terrorista tiene que compartir esa  ideología. “Presumimos que estamos en un país democrático. *Por ver  un vídeo tengo que ser terrorista? *Y si veo un vídeo porno tengo que  ser actor porno?”, se ha preguntado ante el tribunal que preside la  magistrada Angela Murillo.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)