Calais

Francia se moviliza para borrar el bochorno de la Jungla de Calais

Casi 7.000 migrantes y refugiados serán realojados esta semana en centros de acogida de todo el país

El País, Gabriela Cañas , 24-10-2016

La prefecta de Paso – Norte de Calais, Fabienne Buccio ha calificado el día de histórico con cierta emoción. En efecto, este lunes ha iniciado la operación de evacuación de la llamada Jungla de Calais, el campamento improvisado de migrantes y refugiados más grande de Europa, por el que han pasado miles de personas viviendo en condiciones deplorables con el deseo de cruzar el mar hasta el Reino Unido. Unos 1.250 policías y otros tantos funcionarios y voluntarios humanitarios han logrado embarcar a un millar de personas deseosas de abandonar este infierno.

Sabedor de que Calais es una pesada tacha en la política de inmigración francesa, el Gobierno socialista de François Hollande ha acometido una operación difícil: acabar con un problema de años que ha ido en aumento. “Todo está planeado para que Francia esté a la altura”, ha manifestado el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, horas después de iniciada la evacuación, que durará una semana y prevé sacar el lugar a los 6.484 migrantes censados ahí hace diez días.

Una vez cerrado el campo próximo de Sangatte en 2003, Calais se convirtió en el punto de encuentro de migrantes; la mayoría de ellos con derecho al asilo, según los datos oficiales. Una vez construido un centro de día en el lugar, con capacidad para 400 personas en enero de 2015, la jungla estalló de manera natural con la construcción de chabolas. Han llegado a vivir en ella al mismo tiempo 10.000 personas el verano pasado junto a una ciudad, Calais, de 70.000 habitantes.

Dos sudaneses han entrado en el hangar de partida al grito de “bye, bye, Calais”. Dos jóvenes eritreas de entre las pocas mujeres que se ven en el lugar se han decidido a marchar. Iban sin maletas y aseguraban ser menores. Una de ellas no lo parecía. Las echaban para atrás. “Quieren ir juntos. Es todo muy complicado”, explicaba una voluntaria encogiendo los hombros.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)