Destacan las culturales y deportivas

Bilbao multiplica sus asociaciones hasta más de 1.400

La necesidad de registrarse para ser subvencionadas explica el incremento Deusto e Ibaiondo son los distritos con más entidades, un centenar cada uno, frente a Abando y Begoña, con 30

Deia, Arantza Rodríguez, 24-10-2016

Bilbao – Las hay autóctonas, como Euskaraz bizi, y exóticas, como la asociación cultural Dahiratou Moutakhadina Filahi. Con miles de socios, como Acnur, y con solo tres, como Acetes, que presta apoyo a enfermos de sida terminales. Las hay vecinales, de comerciantes o recreativas. Y así hasta 1.437, que son las asociaciones activas registradas actualmente en Bilbao, 553 más que hace diez años. Un incremento que en el consistorio atribuyen a la obligatoriedad, desde el año 2006, de estar inscrito en el Registro de entidades de participación ciudadana para poder recibir subvenciones.

También para participar en consejos sectoriales o de distrito es necesario que una asociación esté registrada, lo que le da la oportunidad, además, de reservar salas de forma gratuita en los centros municipales. “Quizá estas medidas, que se han ido implantando con los años, han ayudado a una mayor generación de asociaciones. A que gente que probablemente ya se movía en grupo y estaba asociada se registre formalmente”, explica la concejala de Atención ciudadana, participación y distritos del Ayuntamiento de Bilbao, Gotzone Zaldunbide, quien considera arraigada la cultura del asociacionismo en la capital vizcaina. De hecho, destaca que, “ya hace diez años teníamos 800 asociaciones”. Una cifra que no ha parado de crecer. “Sin duda la evolución de los movimientos asociativos está siendo importante”, subraya, tras recordar, a modo de antecedente, aquellos que surgieron con la Revolución Industrial o la llegada de la democracia. “En los años 70 y 80 hubo un movimiento muy fuerte de creación de asociaciones en Euskadi y también en Bilbao. Digamos que ahora quizá la repercusión social, a pesar de que vivimos en una sociedad muy individualizada, está siendo significativa. Al final estos movimientos asociativos tienen unas funciones y ejercen una cohesión social muy importante en la ciudad”, señala.

Más grupos de inmigrantes Es sabido que los bilbainos nacen donde quieren, pero de ahí a que se multipliquen como los panes y los peces va un trecho. Con 345.000 personas empadronadas en la villa, resulta llamativo que estén asociadas 576.000. “Una misma persona puede estar asociada a varias entidades porque su temática es distinta. Por otra parte, hay algunas asociaciones que aportan el número de socios que tienen a nivel estatal”, aclara la edil.

De las 1.437 asociaciones inscritas en Bilbao, 588 son culturales, recreativas y deportivas y 406 asistenciales o de integración social. “El asociacionismo que tenemos es principalmente cultural y solidario, aunque las asociaciones de vecinos también juegan un papel muy importante”, resume Zaldunbide, quien detalla que entre las entidades restantes “hay 93 asociaciones de madres y padres de los colegios, ONG, de familias numerosas, ecologistas… Hay mucha variedad”, constata y apunta que “en los últimos años han surgido muchas de inmigrantes”. No en vano la última asociación en inscribirse es la Red de madres y mujeres bolivianas en Bilbao Bartolina Sisa, quien comparte con el Hogar Navarro – Nafarren Etxea, la asociación más antigua, su objetivo de tender la mano a sus compatriotas.

Va por barrios Puestos a repartir las cifras por el mapa, Deusto e Ibaiondo, con 103 y 102 asociaciones, respectivamente, encabezan el listado de distritos con mayor número de entidades, situándose en el extremo contrario Begoña y Abando, con 36 y 34. “Puede ser en parte por una mayor cultura o tradición de los movimientos asociativos en determinadas zonas de Bilbao, pero también es verdad que, por ejemplo, en el caso de Begoña y de Abando el número de barrios que comprenden son pocos. Abando solo tiene Abando – Indautxu y Begoña solo tiene tres barrios”, argumenta la concejala, quien añade que “también la superficie que abarcan estos distritos que tienen menor número de asociaciones es pequeña y la población está más concentrada”. A este respecto, pone como ejemplo, “el distrito de Begoña ocupa una superficie de 1, 77 kilómetros cuadrados y el distrito de Abando, 2,14. Comparándolo, por ejemplo, con Ibaiondo, que ocupa 9,65 kilómetros cuadrados y que tiene 10 barrios, hay una diferencia grande. Una mayor dispersión puede llevar a una mayor generación de movimientos asociativos y también mayor número de barrios puede hacer que se dupliquen los movimientos vecinales”, subraya.

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