«Si Meryem quiere estudiar, debe destaparse el rostro», advierte la Federación Islámica

El colectivo musulmán no oculta su malestar por la polémica que protagoniza la joven al entender que Euskadi tiene resuelto el temadel velo en las escuelas

El Correo, ANA VOZMEDIANO | SAN SEBASTIÁN, 17-10-2016

«Si quiere estudiar debe destaparse el rostro», advierte sin dudarlo Aziz Messaoudi, representante de la Federación Islámica del País Vasco, al referirse a la denuncia expresada por Meryem Echániz. Esta joven donostiarra bautizada hace 17 años como Miren Koruko y convertida al Islam protagoniza una protesta porque le impiden acudir a clase con el rostro tapado.

Meryem está matriculada en el segundo curso de CIP (una formación profesional básica dirigida a alumnos de entre 16 y 18 años sin graduado en ESO) en el centro María Inmaculada de San Sebastián. El curso pasado, el colegio consintió el uso del velo, pero se ha negado a autorizar ahora que se tape la cara con un niqab, de modo que únicamente se le ven los ojos. El centro no ha tomado la decisión a la ligera, sino que lo ha hecho de acuerdo a las directrices del Departamento vasco de Educación . «Está permitida la utilización del pañuelo, pero no así el uso de la prenda que tapa la cara», señalan medios oficiales. Y matizan: «No se trata de una cuestión religiosa, sino de convivencia e interrelación, y por motivos de identificación de la persona».

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La posición del Gobierno vasco coincide con el de la comunidad mulsulmana del País Vasco. «La interpretación mayoritaria entre los sabios que estudian el libro sagrado en referencia al Corán es que esos versículos solo se refieren a cubrir el pelo. No entiendo los argumentos de esta chica. Ella tiene que saber que es importante descubrirse la cara en clase», recalca Aziz Messaoudi.

En una línea similar, Badar Hijra, promotor de la Universidad Islámica que se va a abrir en la capital de Gipuzkoa, expresa cierto malestar con la postura adoptada por esta joven a la que no conoce de nada. Hijra sostiene que la cuestión de cubrirse la cabeza está resuelta en el sistema educativo vasco. «Hace tres años recuerda tuvimos problemas con esta cuestión, pero ahora el velo se autoriza. ¡Ojo! Estoy hablando del velo, del pañuelo en la cabeza que se ponen las chicas a partir de determinada edad y que no les cubre ni la cara ni las manos. Sólo el pelo». A juicio de Hijra, Meryem Echániz no puede apelar al Islam para imponer su voluntad de acudir a clase con el rostro oculto. «Respeto a esta chica por vestir como lo hace, pero también entiendo que las personas queremos saber al lado de quién nos hemos sentado», reflexiona.

Al igual que Badar Hijra, Messaoudi asegura que la comunidad musulmana en el País Vasco no quiere polémicas en este sentido, una vez que la situación se ha normalizado y las jóvenes que así lo desean puedan llevar su pañuelo a los colegios. «Si viera alguna vez a esta chica es lo que le diría… Si quieres ir a la escuela ponte el velo, pero lleva la cara al descubierto», comenta.

La pregunta ahora es qué va a pasar. Fuentes del Gobierno vasco aseguran que responsables de Educación quieren hablar con la familia, la chica y el centro. En la circular emitida para abordar estas cuestiones se habla expresamente de «evitar los riesgos del etnocentrismo y valorar o apreciar las aportaciones de otras culturas». El niqab, sin embargo ha dibujado una línea roja. Mientras Meryem opina que «una joven con velo integral no causa ningún mal a la sociedad, ya que todos somos diferentes y tenemos que respetarnos», el Ejecutivo vasco justifica el veto a la prenda por motivos de «convivencia e interrelación».

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