Las pruebas contra Patrick

La geolocalización del móvil del sobrino de la familia descuartizada en Pioz lo sitúa en la casa la noche del crimen Se hallaron sus huellas en las bolsas de basura en las que estaban los cadáveres

El Mundo, MARCOS MORENO RÍO DE JANEIRO, 14-10-2016

Poco a poco se van conociendo las «pruebas indubitadas» que la Guardia Civil afirmó en rueda de prensa tener sobre la presunta culpabilidad de Patrick Gouveia como autor del crimen de su tío, Marcos Campos, la esposa de éste, Janaína Santos, y sus dos hijos, David y María Carolina, descuartizados el pasado mes de agosto en su vivienda de Pioz, en Guadalajara. Aunque el sumario sigue parcialmente secreto, los familiares que han viajado hasta España están conociendo los detalles de los que disponen los investigadores del brutal crimen sobre la presunta culpabilidad de Patrick Gouveia.

El joven brasileño afirma a día de hoy desconocer la dirección del chalet de Pioz en el que vivía su tío Marcos con su familia. Sin embargo, la geolocalización de su teléfono móvil lo sitúa en la vivienda el miércoles 17 de agosto por la tarde noche, momento en el que según los investigadores se produjo el brutal crimen.

Además, en ese mismo sentido se manifiesta el registro de viajes realizado por el joven de 19 años con su tarjeta de abono de transportes. Según los datos que ha recopilado la Guardia Civil y la familia ya conoce, Patrick cogió un autobús en Madrid ese miércoles a las tres de la tarde en dirección a Guadalajara y volvió a la capital el jueves a las seis de la mañana.

Aunque limpió escrupulosamente el escenario del crimen, los investigadores han recogido restos de sangre y huellas dactilares del sobrino y primo de los asesinados en diversos lugares de la casa y también en las bolsas de basura en las que aparecieron los cadáveres.

«No se puede negar, fue él, es imposible que no fuese él», acepta abatido Walfran Campos, que lleva ya más de dos semanas en España intentando conocer más detalles del caso y llevarse los cadáveres de su hermano y su familia para que descansen en Brasil.

Tal como desveló EL MUNDO, ese miércoles 17 de agosto Patrick faltó a su entrenamiento con el AD Juventud de Torrejón, aunque era el tercer día que el equipo convocaba a sus jugadores tras las vacaciones. Así que los investigadores creen que Patrick Gouveia llegó al chalet de Pioz sobre las cuatro o cinco de la tarde. El soporífero calor de la sobremesa de mediados de agosto impidió que alguien le viera llegar a la urbanización y entrar en la casa.

Allí habría matado presuntamente a Janaína y a los niños, y esperado un par de horas a que Marcos llegara de trabajar. Tras torturarlo y matarlo, habría pasado la noche descuartizando los cuerpos y limpiando la casa, según los investigadores. El 18 de agosto sí acudió puntual al entrenamiento de su equipo de fútbol de Torrejón y continúo haciendo vida normal durante un mes.

No tenía la intención de abandonar España ni siquiera cuando descubrieron los cadáveres en seis bolsas de basura. Su hermana Hanna le convenció; tenía miedo de que el feroz asesino de sus tíos y primos pudiera hacerle algo a él.

Ahora, Hanna Gouveia está en España con su abogado intentando comprobar las coartadas que Patrick le prometió en Brasil que eran ciertas. Se ha reunido con la Guardia Civil y con el juez para intentar tener acceso al sumario y defender la inocencia de su hermano.

El tiempo pasa y la maquinaria judicial de Brasil se pone en marcha. Más temprano que tarde, los investigadores confían en que Patrick sea detenido por la acusación de las autoridades españolas y de su otro tío Walfran, que ya se ha personado como perjudicado en el caso.

Tendrá que ser juzgado en el país latinoamericano, ya que la Constitución brasileña prohíbe la extradición de sus nacionales. Desde el presidio, en un país profundamente intolerante con los delitos contra los niños, Patrick seguramente reflexionará si fue buena idea salir de la Península Ibérica en busca del abrigo judicial de su país.

LAS TRES EVIDENCIAS
El geolocalizador del móvil. Los investigadores tienen constatado, gracias al geolocalizador, que el móvil de Patrick Gouveia estaba en la vivienda de Pioz el miércoles 17 de agosto por la tarde noche. El joven, sin embargo, mantiene que desconocía la dirección del chalet de sus familiares.

Autobús de ida y vuelta desde Madrid. El registro de los desplazamientos realizados por el joven brasileño de 19 años con su abono de transporte refleja que cogió un autobús en Madrid a las tres de la tarde en dirección a Guadalajara y que volvió a la capital a las seis de la mañana.

Restos de sangre y huellas en la escena del crimen. El asesino limpió escrupulosamente el escenario, pero los investigadores consiguieron recoger restos de sangre en la casa y huellas dactilares en las bolsas de basura utilizadas para envolver los cadáveres. Corresponden a Patrick.

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