Basauri se impregna de otras culturas

La fiesta multicultural reunió ayer gastronomía, talleres y folclore de varios continentes

El Correo, LEIRE PÉREZ, 11-10-2016

Cuando hace doce años Carlos Tcheuajui llegó a España procedente de Camerún no se imaginaba que participaría en las fiestas de Basauri preparando comida de su tierra. «Es nuestra aportación», aseguró ayer metido en faena. Que tanto él como otras personas muestren la riqueza de sus países de origen ha sido posible porque hace cinco años, en la mesa por la interculturalidad –formada por el Ayuntamiento y por varias asociaciones–, surgió la idea de acercar otros mundos a los basauritarras. Y qué mejor manera de hacerlo que aprovechando la oportunidad que brindan los ‘Sanfaustos’ para enseñar las costumbres, pero también el folclore y la alimentación de otras latitudes. «Es una forma de que estas asociaciones vivan las fiestas desde dentro y los basauritarras conozcan su trabajo», comentó Asier Iragorri, concejal de Política Social, que se acercó a la carpa de Solobarria. Así, empezó a las seis de la tarde una fiesta que ya está asentada en el programa que perfila para las fiestas Herriko Taldeak y que además sirve cada año para recaudar fondos dirigidos a una causa humanitaria.

Escaparate

En esta ocasión, el dinero recolectado con la venta de pintxos se entregará a la ONG Alboan para ayudar a reconstruir Ecuador tras la cadena de terremotos que afectó al país desde abril.Hubo cocina en miniatura, como la que ‘in situ’ prepararon las voluntarias de Cáritas. «A lo largo del año trabajamos con inmigrantes y, por ejemplo, les enseñamos a cocinar, así que esto es un escaparate para que vean qué hacemos», explicó Nieves Morán, una de las voluntarias.

En otras dos mesas se pudo degustar comida africana y colombiana al tiempo que, en el otro extremo, desde la asociación Mujeres en la Diversidad vendieron productos alimenticios de otras latitudes. «Es nuestra forma de enseñar qué hay en nuestros países», comentó Paola Flores, boliviana afincada en Basauri y miembro de un colectivo que aglutina a medio centenar de mujeres llegadas desde otros puntos del globo. Latifa Akapar, marroquí, participó con una degustación de té. «Las que se acercan a la asociación se quedan e incluso luego traen, como es mi caso, a más amigas», aseguró.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)