Asquerosamente hipócrita

Deia, Begoña Beristain, 30-09-2016

El vídeo que anuncia la nueva edición del Salón Erótico de Barcelona ha servido, entre otras cosas, para enfrentar a políticos de uno y otro signo. Unos aplauden el contenido mientras que otros lo critican porque aseguran que su protagonista, la actriz porno Amarna Miller, no denuncia la presunta trata de blancas que se da en el cine x y las vejaciones a las que son sometidas estas profesionales.A mí lo que me ha interesado de este magnífico vídeo es el mensaje. Podríamos darle la vuelta y destacar un montón de cosas buenas del país, pero me hace imposible no suscribir todo esto:“Me llamo Amarna Miller y soy actriz porno.Nací en un país hipócrita en el que la misma gente que me llama puta, se pajea con mis vídeos.Un país que ama la vida pero permite que se mate en nombre del arte.Un país indignado por la corrupción pero que sigue votando a ladrones, donde se salva a los mismos bancos que desahucian a miles de familias.Un país que se dice laico mientras le pone medallas a las vírgenes.Un país que trata a los que migran como héroes y a los inmigrantes como basura.Un país donde los que se suponen guardianas de la moral pueden llegar a ser los más peligrosos, donde la prostitución aún no es legal pero cada año crece el número de clientes.Un país que se cree abierto y tolerante en el que un árbitro recibe amenazas de muerte por ser gay.Sí, vivimos en un país asquerosamente hipócrita, pero algunos no nos rendimos”.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)