Un manifestante en estado crítico por un disparo durante los disturbios raciales en Charlotte
El conflicto lleva abierto desde el pasado martes cuando la Policía abatió a un ciudadano afroamericano tras asegurar que portaba un arma, aunque su familia lo contradice aduciendo que se trataba de un libro
ABC, , 22-09-2016Un manifestante se encuentra en estado crítico como consecuencia de un disparo durante la jornada de este miércoles en la ciudad estadounidense de Charlotte, una noticia que llega en medio de los disturbios raciales originados el pasado martes. Tras creerse en un primer momento que había fallecido, el gobierno local hizo público un comunicado desmintiendo la noticia y confirmando que está vivo pero en «estado crítico». Los disturbios raciales han provocado que las autoridades declaren el estado de emergencia.
De nuevo en su cuenta de Twitter, desde el Ayuntamiento han publicado el aviso de que el disparo al manifestante no fue de la Polícia, como se creía en un principio. En él, aseguran que «el disparo fatal fue de un civil hacia otro civil. El Departamento de Policía de Charlotte (CMPD por sus siglas en inglés) no fue el que disparó»
Por aquel entonces, la Policía abatió a un hombre afroamericano a tiros tras asegurar que portaba un arma. Su versión contradice la mantenida por los familiares del fallecido, que aseguran que Keith Lamont Scott solo llevaba consigo un libro. «El sujeto salió del vehículo pertrechado con un arma de fuego que suponía una amenaza de muerte inminente para los agentes, que dispararon», aseguraba la Policía de Charlotte en un comunicado.
Este miércoles, Kerr Putney, el jefe del departamento de la Policía de Charlotte-Mecklenburg, ha confirmado dicha hipótesis. Esta afirmación contradiría el origen de las intensas protestas originadas durante la jornada del martes en el país, que no han hecho sino caldear aún más un conflicto racial que mantiene dividido al país norteamericano. Durante los enfrentamientos uno de los policías también ha sido herido y está siendo tratado, aunque de momento se desconoce la gravedad. Con él, ya son aproximadamente 12 los policías heridos entre ambas noches de conflicto.
Putney, en nombre de la Policía, se muestra tajante, y en defensa del cuerpo, ha alegado que «lo que se incautó fue un arma», según aseguró en declaraciones recogidas por la cadena estadounidense CBS. El jefe del departamento también ha querido contraponer su versión a la de la familia del hombre abatido: «Puedo deciros que no encontramos ningún libro».
A pesar de todo, Putney ha reconocido que su muerte fue un error, ya que en dicho momento la Policía se encontraba realizando un operativo de busca y captura. Al ver entrar a Scott en un vehículo portando un arma, procedieron a abatirlo, puesto que el hombre requerido no soltó el artefacto. Inmediatamente avisaron a los servicios sanitarios, según ha señalado. Por ello, consideran que todo se ha manipulado, puesto que «la historia» es «un poco diferente a lo que se ha contado hasta el momento«.
La familia, por su parte, sostiene que lo que llevaba Scott era en realidad un libro que leía mientras esperaba a su hijo a la salida del colegio. Precisamente, varios medios locales apuntan a que el policía que abatió a Scott era también negro.
Diferentes versiones
Las diferentes versiones mantenidas entre las autoridades y la Policía, han encendido la mecha de un conflicto racial que está dividiendo a la sociedad norteamericana. A última hora de este miércoles hora de EE.UU., la agencia Reuters ha asegurado que una persona con un presunto impacto de bala habría sido llevado asistido por los servicios de emergencias en pleno enfrentamiento con la Policía. Las autoridades han asegurado que los manifestantes se habían mostrado especialmente violentos. Al poco de informar de este hecho, la agencia Reuters ha confirmado su muerte. Las autoridades han culpado a otro civil del suceso.
Precisamente este miércoles por la mañana, los manifestantes se habían dispuesto a cortar una autovía, en la que han provocado, entre otras acciones, varios incendios antes de que la Policía empleara granadas de humo para intentar dispersarlos, según la cadena estadounidense ABC.
Hasta mediados de 2016, la cifra de afroamericanos muertos a manos de la Policía ascendía a 123, según «The Washington Post». Frente a ello, un total de 31 policías habían muerto en tiroteos dentro del país norteamericano. Baton Rouge, Dallas, y los constantes conflictos entre autoridades y manifestantes en los que hay víctimas mortales, no hacen sino caldear un conflicto que lleva enquistado desde hace tiempo en la sociedad norteamericana.
«Por el color de la piel no están siendo tratados de la misma manera, y eso duele» llegó a decir el presidente Barack Obama, y ha llegado a apelar al «sentido de urgencia». Por su parte, Hillary Clinton llamó a combatir el «racismo sistémico» en Estados Unidos. Mientras tanto, su rival en las elecciones, Donald Trump aseguró tras el tiroteo de Dallas que represenaba «el lamento de una nación». Uno de ellos será el que encauce la continuación de este conflicto.
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