Berlín da otro golpe a Merkel y consolida a la derecha radical
El SPD se mantiene como primera fuerza, aunque sufre un notable descenso al igual que la CDU
Deia, , 19-09-2016BERLÍN – El elector de Berlín plasmó ayer, en los comicios regionales de la ciudad-estado y capital alemana, la erosión que sufre la gran coalición de la canciller Angela Merkel, así como el auge de la derecha radical, imparable a un año de las generales de 2017. La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel sufrió un nuevo revés y quedó en el 18% un mínimo histórico desde 1948, destacó el diario conservador Frankfurter Allgemeine, unos cinco puntos por debajo de sus resultados de 2011 en la capital.
Su socio en la gran coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), se defendió como primera fuerza en el land con un 22,4%, casi seis puntos por debajo de los obtenidos cuatro años atrás, según los resultados parciales de las televisiones públicas.
Entre ambas grandes formaciones tradicionales no suman lo suficiente para reeditar la alianza con la que ha gobernado hasta ahora el alcalde-gobernador, el socialdemócrata Michael Müller. Todo indica que el SPD, fuerza dominante en la ciudad-estado desde 2001, deberá armar una coalición en tripartito, posiblemente con los Verdes un 15,9 %, lo que supone una leve caída de votos y La Izquierda, con un 15,7 % y un incremento de tres puntos.
Al margen de las consecuencias en el futuro gobierno regional, los comicios berlineses apuntalaron a un partido que, hoy por hoy, está descartado como socio por el resto de las fuerzas: la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
AfD obtuvo un 12,7%, algo por debajo de las expectativas que le daban los sondeos, pero suficiente para garantizarle una sólida representación en otra Cámara regional, la décima donde consigue escaños del total de 16 länder del país.
Las regionales de Berlín, con 2,5 millones de electores, seguían a las celebradas quince días atrás en Mecklenburgo-Antepomerania, en el este del país, donde la CDU se vio humillada y superada en votos por AfD, que obtuvo un 20,8%. Tras los comicios de ayer, esta formación se ve como imparable en su siguiente gran objetivo, las generales previstas exactamente para dentro de un año, el 17 o el 24 de septiembre de 2017. Ninguna formación ultraderechista logró nunca escaños en el Parlamento federal (Bundestag); la misma AfD se quedó en 2013 a las puertas de lograrlo, al situarse unas décimas por debajo del mínimo del 5 %.
Entonces representaba al voto euroescéptico y no cuajó entre el elector alemán, mientras que con la crisis migratoria giró hacia la xenofobia y reclutó el voto contra la acogida de refugiados. Por encima de la sangría de votos, al SPD le quedaban ayer ánimos para festejar, puesto que sigue siendo la fuerza dominante en la capital, después de haber liderado todos sus gobiernos desde 2001.
Para el socialdemócrata Müller, que accedió al puesto en 2014 tras la retirada de su correligionario Klaus Wowereit, ha sido una trayectoria fácil, pese a la situación de endeudamiento, creciente especulación inmobiliaria y precariedad que vive la capital, los grandes quebraderos de cabeza de sus conciudadanos.
Teóricamente podría tratar de gobernar apuntalado la CDU y el tradicionalmente acomodaticio Partido Liberal (FDP), que tras una legislatura sin escaños regresara a la Cámara tras obtener un 6,2%.
Lo más probable, sin embargo, es que se decida por el tripartito con ecologistas e izquierdistas, partidos ambos a los que Wowereit ya tuvo como aliados en gobiernos sucesivos.
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