“Los personajes no son terroristas, están lanzando un grito para que les oigan”

'Nocturama' divide al público y a la crítica con una historia sobre jóvenes que hacen explotar bombas en París

Diario de noticias de Alava, JUAN G. ANDRÉS , 19-09-2016

DONOSTIA – El cineasta Bertrand Bonello provocó ayer adhesión y rechazo a partes iguales tras la proyección a concurso de Nocturama, la explosiva película que llegó a Donostia tras ser rechazada por Cannes. Aunque el director no quiso profundizar en el tema “No puedo hablar en el nombre del Festival de Cannes”, todo apunta a que no fue incluido en la programación por su temática, que habría levantado serias ampollas tras los atentados terroristas que París ha sufrido en los últimos meses.

Nocturama relata la historia ficticia de un grupo de jóvenes que colocan varias bombas en distintos centros neurálgicos de París y después de la masacre se atrincheran en un centro comercial. La intención de Bonello “nunca fue provocar” con esta historia que, además, fue escrita en 2010, mucho antes de que el yihadismo comenzará a azotar Francia. “Yo quería expresar un sentimiento general sobre la violencia y la tensión que percibía en mi país, pero la historia no tiene nada que ver con ISIS aunque algunos quieran vincularla. Además, en la película raramente uso la palabra terrorismo porque ha sido fagocitada por ISIS: prefiero hablar de insurrección”, señaló durante la rueda de prensa. En una entrevista con Efe abundó en este punto y, tras asegurar que sentía “auténtica necesidad” de expresarse con “un gesto tan fuerte” como el de los personajes, señaló que éstos “no son terroristas”. “Son personas de entre 18 y 21 años que solo han oído decir que no hay esperanza, que estamos en crisis, que estamos en guerra… Llega un momento en que se ahogan y lanzan un grito para que les oigan”, apuntó.

Según recordó en la conferencia de prensa, “la idea de crear terror para provocar algo es casi tan vieja como la propia noción de Estado”, aunque la película esconde premeditadamente las razones por las que los protagonistas colocan los explosivos. “No muestro las motivaciones de los personajes porque solo quería circunscribir Nocturama a una duración de un día y aferrarme más a los cómos que a los porqués. Siempre buscamos explicaciones para tranquilizarnos, pero en la película no las hay porque he querido traducir un sentimiento más general y difuso el mío propio sin transmitir un mensaje ni posicionarme a favor o en contra”, aseguró el realizador, que en la segunda parte introduce “una cierta ambigüedad acorde con el mundo en que vivimos” y que concluye la película “como una tragedia”. “Hay un destino que supera a la utopía”, opinó.

MÚSICA, REPARTO Y CANNES El director, que también es el compositor de la banda sonora, escribió la partitura a medida que escribía el guión, y también eligió las canciones que sonarían en la película. En lo referido al casting, explicó que no fue difícil pero sí largo, pues necesitaron cerca de nueve meses para completarlo mezclando jóvenes con experiencia ante las cámaras con otros que nunca habían actuado y que buscaron en movimientos politizados. Según destacó, le sorprendió mucho descubrir que “comprendían” bien el guión y que no tuvieron dificultad para “sentir” la historia: “Tengo la impresión de que les parecía una película evocadora”.

Bertrand Bonello, habitual de Cannes con títulos como The Pornographer (2001) o Tiresia (2003), restó importancia a que Nocturama no haya participado en el festival galo. “Hemos estado en Toronto y ahora estamos en Donostia, nos invitaron con bastante rapidez”, indicó el realizador antes de apuntar que para digerir una película como la suya los periodistas necesitan tiempo, algo que escasea en Cannes. En cualquier caso, señaló, “quienes más problemas tienen con la película son quienes no la han visto y hablan de ella de oídas”, lamentó. Por su parte, a la pregunta de si existe una cierta hipocresía en la sociedad en cuanto a los temas que puede tratar o no el cine, el productor Edouard Weil respondió negativamente. “El arte es libre y el cine, como arte, está protegido de esa hipocresía”, proclamó para celebrar que hoy en día hay “muchas producciones independientes” en todo el mundo que abordan infinidad de temas.

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