De Londres a Europa, con ‘visado’

Bruselas podría exigir a los británicos una autorización para viajar a cualquier país de la UE

El Mundo, CARLOS FRESNEDA LONDRES CORRESPONSAL, 11-09-2016

Los británicos podrían necesitar un permiso y pagar una tarifa aproximada de 12,5 euros para poder viajar a España, Francia o cualquier otro país de la Unión Europea. Según anticipa The Guardian, la UE ultima un sistema similar al que existe para regular la entrada en Estados Unidos y que exige a los viajeros sin visado rellenar un formulario online72 horas antes y pagar una cuota de ingreso.

El sistema será inicialmente obligatorio para los países fuera del espacio Schengen, del que el Reino Unido no forma parte. Aunque la decisión final dependerá de la negociación con Bruselas, todo apunta a que el Brexit levantará una barrera adicional para los británicos, que perderán previsiblemente el derecho a hacer cola en la inspección de pasaportes con los países de la UE.

La legislación para activar el Sistema Europeo de Autorización de Información de Viaje (ETIAS, por sus siglas en inglés) podría estar lista este año y entrar posiblemente en vigor en 2017. Inicialmente, el sistema obliga a todos los países fuera de la zona Schengen (integrada por 26 naciones europeas que han abolido los controles en las fronteras comunes) a cumplir con los nuevos requisitos en aras de una mayor seguridad.

A día de hoy, y pese a no estar integrados en el espacio Schengen (tampoco lo están los irlandeses), los británicos pasan por el control de pasaporte en el primer país de entrada en la zona y pueden viajar libremente por ella. En el futuro, según varios expertos legales, los ciudadanos del Reino Unido se verán muy posiblemente obligados a pedir una autorización onliney pagar una tarifa de entrada, como los visitantes de cualquier otro país no miembro de la Unión Europea.

«En teoría, como ciudadanos de un tercer país, los británicos estarán ciertamente sujetos a estas obligaciones», anticipa en declaraciones a The Guardian Camino Mortera-Martínez, del Centro para la Reforma Europea. «Esto tiene que formar parte en cualquier caso de las negociaciones del Brexit».

Steve Peers, de la Universidad de Essex, considera altamente probable que los británicos tengan que solicitar y pagar la autorización para viajar a sus dos destinos predilectos: España y Francia. «Este sistema va a molestar a mucha gente», advierte Peers. «Cualquier acuerdo puede ser, en cualquier caso, recíproco».

El Gobierno británico sigue forcejeando con Bruselas sobre el futuro de la libertad de movimiento, ligada a la supuesta integración en el mercado único después del Brexit. En cualquier caso, Londres podría replicar a Bruselas poniendo en marcha un sistema similar para los ciudadanos de la UE que quieran viajar en el futuro al Reino Unido.

El modelo, en cualquier caso, es el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA) puesto en marcha por el Gobierno norteamericano en 2009 para un mayor control de entrada de los visitantes provenientes de países que no requieren visado para viajes turísticos. La idea de poner en marcha un ESTA europeo lleva circulando desde 2011 y ha ganado fuerza tras la última oleada de atentados, impulsada sobre todo por Francia y Alemania.

Tras el Brexit, el Reino Unido podría negociar también un estatus similar al de Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstentein, que no forman parte de la Unión Europea pero han firmado acuerdos de asociación al espacio Schengen (aunque ello suponga acatar la «libertad de movimiento»).

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